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martes, 12 de junio de 2012

Impotencia. Simple y llana. Siria no se lee, Siria parece no importar.

El conflicto que no interesa

 
Hernando Álvarez | 2012-06-12, 12:53
 
Vista de Homs, en Siria, sacada de un video aficionado.
Vista de Homs, en Siria, sacada de un video aficionado. Como muchas de las imágenes que llegan de Siria, "su veracidad no puede ser verificada de forma independiente".
Impotencia. Simple y llana. Siria no se lee, Siria parece no importar. 

No importa su lugar estratégico en medio de una zona vital. Tampoco las miles de denuncias de violaciones de derechos humanos y menos el acoso con el que tiene que lidiar la prensa. Y nosotros no sabemos muy bien entonces por qué no importa. 

Una y otra vez nos hacemos la misma pregunta en la sala de redacción: ¿Qué hacemos para interesar a la audiencia en una historia que tiene todos los elementos para ser relevante? 

Y no es cosa exclusiva de BBC Mundo

La BBC en inglés tiene el mismo problema. De hecho, la semana pasada, sólo horas después de que saliera a la luz pública la denuncia de una masacre en Qubair, el público anglosajón no se mostró muy interesado y, según me contaron mis colegas, el artículo sobre Siria no llegó siquiera al Top 15 de las más leídas ese día.

Para entender por qué pasa eso yo me tiendo a ir por una explicación simplista: no hay imágenes de prensa. Nadie por fuera de las poblaciones afectadas ve realmente lo que pasa. El gobierno sirio mantiene un bloqueo inmenso a la información.

Aunque sí llegan imágenes, pero vienen de usuarios o fuentes anónimas que hace imposible confirmarlas. Como medio de comunicación es muy difícil jugársela con un video distorsionado que no se entiende muy bien y que, sobre todo, no se puede confirmar. 

Por eso es que prácticamente cada imagen o cifra que llegan necesitan tener la aclaración de que no pueden ser confirmadas. 

Y si por fin alguien se puede colar dentro de una misión de la ONU, como lo hizo Paul Danahar de la BBC, cuando llega ya sólo encuentra huellas de que algo horripilante pasó... pero hay muy pocos rostros humanos, escasos testimonios, lo único que queda son imágenes de destrucción que ofrecen una narrativa repleta de condicionales.

Sin embargo, el relato de Paul y su voz entrecortada de que estaba viendo algo espantoso, hizo que el interés aumentara. 

Su crudo relato posicionó el viernes pasado la historia de Siria por primera vez dentro de la diez más leídas de ese día. Pero igual, la dimensión de lo que sucede en Siria daría para que el interés fuera tan alto como sucedió con Libia. Pero todavía no. 

Imagen de un video de la Mision de supervisión en Siria de Naciones Unidas(UNSMIS) visitando la población de Al Kubeir, en Hama.
Imagen de un video de la Misión en Siria de Naciones Unidas(UNSMIS) visitando la población de Al Kubeir, en Hama.
La falta de acceso a la información viene de la mano de la falta de presencia internacional en el terreno. 

En otros conflictos, las grandes cadenas occidentales de noticias suelen llegar con las tropas extranjeras, ya sea con los cascos azules o con una coalición internacional sin autorización de la ONU, como en Irak en 2003. 

Y si no hay ejército, por lo menos hay misiones humanitarias, pero en Siria ni eso.

Claro que hay quienes dicen que occidente no llega porque no hay suficiente espacio en los medios de comunicación. Y si no hay espacio informativo es porque no hay imágenes, entonces se crea el círculo vicioso. ¿Qué viene primero? ¿La falta de interés o la falta de imágenes? 

Yo creo que la falta de imágenes, aunque puede haber muchas otras explicaciones: por ejemplo cansancio con el tema, para solo nombrar una. Y es que la palabra 'Siria' lleva más de un año en las portadas de los medios y casi nada ha cambiado

Es como el sonido del goteo de un escape de agua al que nos acostumbramos y empezamos a desestimar: se nos hace imperceptible, hasta el momento en que se revienta del todo.

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