Europa Press
15/06/2012 - 11:08
BBVA ofreció la contratación de productos complejos entre el 1
de septiembre de 2008 y el 28 de febrero de 2009 por un "error
informático" a clientes cuya evaluación realizada previamente había
resultado de "no conveniente" o "sin información", aunque ofreció
soluciones a los afectados y asumió el coste.
Así lo desvela
la entidad presidida por Francisco González en una información remitida a
la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y como resultado de
una inspección para contrastar el cumplimiento de la normativa MiFID en
la contratación de productos complejos efectuada por el organismo
regulador.
Dicho error informático se produjo en la
aplicación que gestiona los contratos de cobertura de balance
denominadas 'StockPyme' por el que se emitía, junto al contrato, un
anexo informado que la operación era "conveniente", cuando la evaluación
previa al cliente se determinó que ésta era de "no conveniente" o "sin
información".
Eso sí, de la evaluación "correcta" sí
que se informó al cliente, por lo que BBVA les advirtió sobre las
consecuencias de la firma del contrato del producto. Aun así, el banco
ofreció a los clientes afectados por esta incidencia la posibilidad de
mantener, modificar o resolver los contratos, sin coste alguno para los
mismos.
Además, BBVA ofreció una compensación en el supuesto de que el
contrato con un producto complejo hubiera vencido. En total, la entidad
soportó un coste de 3,1 millones de euros por todos los conceptos
derivados de este error informático.
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