Las dudas sobre el rescate a la
banca española sumadas a la cercanía de las elecciones griegas han
vuelto a jugar una mala pasada al mercado español, aunque ha conseguido
abandonar la zona de alerta en el último momento. Al final, la prima de
riesgo ha cerrado en 528 puntos básicos y la bolsa, con suaves subidas
del 0,1% y en los 6.522,5 puntos.
España
ha evitado pulsar el botón del pánico a última hora. Y es que, a pesar
de los minutos de máxima tensión que han vivido la deuda y la bolsa, los
últimos minutos de la jornada han cambiado radicalmente el escenario al
que parecían estar abocadas.
Al final, el Ibex ha cerrado prácticamente plano (ha subido un suave
0,09%) y en los 6.522,5 puntos, mientras que el interés de la deuda
española a diez años y la prima de riesgo han logrado escapar de zona de
máximos.
En concreto, la rentabilidad de los bonos a diez años ha cerrado en el 6,7%, ligeramente por debajo del récord vigente del 6,75% que marcó en noviembre. Mientras tanto, el riesgo España ha terminado el día en 528 puntos básicos, siete por encima del nivel de ayer.
A pesar de la evidente presión que ha ejercido el mercado sobre la
deuda española, lo cierto es que dichos niveles han sido más
esperanzadores que los vistos apenas unos minutos antes.
¿La prueba? A falta de poco más de una hora para el cierre, el interés del bono español a diez años ha llegado a alcanzar el 6,83%, un nuevo máximo
desde la entrada del euro, mientras que la prima de riesgo se ha
quedado a un punto de igualar el récord del pasado mes de mayo, que fue
de 545 puntos básicos.
Incluso esta distancia podría haber sido superior si
no fuera porque el interés del bono alemán ha repuntado mucho más que
el español, lo que ha impedido que la distancia entre ambos rendimientos
no haya ido a más. En concreto, el bono germano ha subido casi un 8%
(hasta el 1,42%), mientras que el hispano ha crecido un 3% (hasta el
76,24%).
Pero, ¿qué está penalizando el mercado? La respuesta se encuentra en un conjunto de noticias: parece que, al igual que ayer,
han cotizado las dudas sobre las elecciones griegas del domingo, las
incertidumbres sobre las ayudas a la banca española y el posible
contagio a Italia.
Además, el FMI haya alertado hoy de que quedan tres meses para salvar el euro, toda una invitación para que los líderes europeos sigan logrando acuerdos para calmar a los mercados.
Suma y sigue, porque esta misma tarde la agencia de calificación Fitch ha bajado de golpe la nota de solvencia a largo plazo de 18 entidades financieras españolas, después de que ayer hiciera lo propio con los dos grandes: Santander y BBVA.
Pero la guinda del pastel la ha puesto Chipre, que parece seguir los pasos de España y ha confirmado a Bruselas su intención de pedir ayuda para sanear a su sector bancario.
Este cúmulo de noticias ha sido muy penalizado por la bolsa italiana, que ha caído hoy un 0,7%, que ha castigado las insinuaciones de Austria de que el país transalpino también podría necesitar ayudas.
Las demás plazas europeas, por su parte, han cerrado prácticamente
planas: el Cac francés, por ejemplo, ha subido un leve 0,14%, mientras
que el Dax alemán ha subido un 0,3% y el Ftse británico, más ajeno a los
problemas de la eurozona, un 0,7%.
El euro también ha cotizado los miedos de los inversores y ha terminado el día por debajo de 1,25 dólares. Mientras que, en Wall Street, reinan las subidas: todos los indicadores están repuntando un 1% dos horas después de la apertura.
De vuelta al Ibex, el valor más bajista ha sido Bankinter,
con un descenso del 4,64%, seguido de OHL (4,05%) y Banco Popular
(3,55%), mientras que los mayores avances los han firmado dos de los
pesos pesados del selectivo: Telefónica (1,64%) e Iberdrola (0,9%).
Por lo que respecta al resto de grandes valores, Repsol ha subido hoy un 0,44% e Inditex, otro 0,3%, mientras que los gigantes financieros han cerrado en negativo: Banco Santander ha bajado un 0,4% y BBVA, un 0,16%.
Fuente: lainformacion.com
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