En un momento en el que la imagen del cuerpo
está sobreexpuesta tanto en publicidad como en el cine, el escritor
francés Daniel Pennac hace una pirueta literaria para ir más allá en
"Diario de un cuerpo", la memorias de un personaje, narradas por un
cuerpo y su transformación desde la adolescencia.
Carmen Sigüenza
Madrid,
19 jun.- En un momento en el que la imagen del cuerpo está
sobreexpuesta tanto en publicidad como en el cine, el escritor francés
Daniel Pennac hace una pirueta literaria para ir más allá en "Diario de
un cuerpo", la memorias de un personaje, narradas por un cuerpo y su
transformación desde la adolescencia.
"Diario de un cuerpo", publicado por Mondadori, es el último trabajo del profesor y escritor francés Daniel Pennac, hijo de militar, nacido en Marruecos
en 1944, y cuya anterior libro "Mal de la escuela", donde relataba sus
experiencias como un "zoquete" escolar y sus reflexiones en torno a la
educación fue todo un éxito.
Así, "Diario de un cuerpo", que salió hace un mes en Francia
y del que ya se han vendido 250.000 ejemplares, supone todo un reto
narrativo, ya que toda la vida del protagonista, que cubre casi todo un
siglo, el XX, con guerras, transformaciones y movimientos sociales,
además de sus afectos o circunstancias, solo las conoce el lector a
través de las diferentes manifestaciones de su cuerpo.
"Creo que a
pesar del exhibicionismo colectivo que existe la relación íntima con
nuestro cuerpo sigue gozando del silencio colectivo. Todos estamos
acostumbrados a hablar en sobremesas de la última película o exposición
que hemos visto, pero no de nuestros problemas de digestión, de nuestra
última carie, etcétera", explicó a Efe el autor.
Una relación íntima con el cuerpo de la que ya hablaron, dijo el autor, Ravelais, Montaigne, Diderot o Rosseau, "pero que el pudor institucional, encarnado por los burgueses del XIX, tapó", según Pennac.
Su
nuevo libro usa el recurso del diario íntimo, encontrado en este caso
en un montón de cuadernos entregados por la hija del protagonista
fallecido a un escritor amigo, el propio Daniel Pennac.
El
escritor presenta la vida de este protagonista, un intelectual algo raro
pero de gran reputación que antes de morir deja este legado a su hija, a
la que pocas veces la ha dicho que la quiere.
El protagonista
toma conciencia de su cuerpo por el primer sentimiento de miedo que le
provoca haberse quedado solo en el campo atado por sus compañeros boy
scouts a un árbol, mientras las hormigas le subían por las piernas, y él
se hace todas sus necesidades encima.
Eso y las reacciones
físicas que le provoca estar cerca de su madre, a la que odia, porque
ella nunca le ha querido, ni le ha besado, o cómo su cuerpo expresa el
amor hacia la mujer que le ha cuidado, son las primeras entradas de este
fascinante diario, por el que pasan sus lágrimas, masturbaciones, o el
estiramiento de sus músculos y huesos.
"El tema del libro es el
rechazo maternal de la madre, esa reflexión es el origen de todo, ya que
es la madre la que le muestra al niño en un espejo y le dice: mírate,
no eres nada. En ese momento él sabe que para ser tiene que tener un
cuerpo", precisó este escritor, autor también de "Como una novela" y de
numeroso cuentos para niños.
Desde su amor a la educación, a la
que se dedicó muchos años, Pennac dice que en estos momentos de crisis
haría pensar, a los que creen que la enseñanza es demasiado, "que será
mucho mas caro e irreparable pagar por la ignorancia".
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