Domingo Parra vinculó la gestión de numerosos proyectos inmobiliarios a la entidad financiera
JORDI CUENCA VALENCIA
Es dífícil encontrar un empresario valenciano relacionado con el sector
inmobiliario que en 2008, cuando estalló la crisis económica con toda su
virulencia, no compartiera participación en una firma de esa actividad
con el Banco de Valencia: Soler, Vila, Ortiz, Cámara... El entonces
consejero delegado del Banco de Valencia, Domingo Parra, era partidario de que la entidad financiera ahora nacionalizada
se implicara en la gestión de proyectos inmobiliarios y no que actuara
solo como financiera. Las fuentes consultadas aseguran que la
colaboración dio muy buenos rendimientos a ambas partes, hasta que
estalló la crisis, que provocó mayor quebranto en el banco precisamente
por su participación en el capital de muchas operaciones que se quedaron
a medio hacer o terminadas pero sin clientes que las compraran.
En 2008, el Banco de Valencia participaba en un total de 22 empresas inmobiliarias, fundamentalmente promotoras de viviendas y tenedoras de suelo. Una mayoría de ellas se mantenían tres años más tarde, según revelan las cuentas anuales de la entidad de cada ejercicio. Un somero repaso al accionariado de cada una de ellas pone de relieve la presencia de significados empresarios valencianos: la familia Súñer de Alzira (Parque Industrial El Pla y Picanya Sud), Cyes, la empresa de Felipe Almenar (Remember Spain y Valle Levante), Bautista Soler y sus hijos Juan Bautista y Victoria (Kalite Desarrollo, Nou Litoral y Ensanche Urbano), Lubasa, la empresa del castellonense Luis Batalla (Grupo Lugodi), el alicantino Enrique Ortiz, implicado en los casos Brugal y en Gürtel (Valle Levante), donde también figuran Villar Mir y Fomento Urbano de Castellón, la empresa de Eugenio Calabuig, presidente de Aguas de Valencia gracias al respaldo del banco y que participó en otros proyectos como en Bavacun, S L. a través de Ática Torre. Otros nombres destacados son los de Juan Cámara, de TorresCámara (Porta de les Germanies), el expresidente de la patronal provincial de los promotores Salvador Vila (Nou Litoral y Nuevos Planes de Inversión) o incluso, a través de Torrecid, el del exconsejero del banco Federico Michavila (Eitwo International Investment).
En la etapa previa a la crisis, el mismo Parra y el por entonces director general de Bancaja, Aurelio Izquierdo, tenían una sociedad a medias -Gestor Inversiones Izpa- que entre 2005 y 2008 hizo negocios con empresarios que en ocasiones eran clientes del banco. Es el caso de Vicente Llàcer, exdirector general de Edival y amigo personal de Parra, con quien participaron, con un 30 %, en la firma Capital Residencial, una empresa que estuvo en diversos proyectos inmobiliarios, entre ellos una promoción en Gandia. Otro de los accionistas de esa iniciativa era Grupo Edival, presidido de forma transitoria tras la muerte de su fundador, Manuel Puchades, en julio de 2008, por José María Mas Millet, ahora presidente de Bancaja y jefe de Izquierdo, rebajado a director financiero de una entidad que ya no es tal. Parra aseguró a este diario que Izpa nunca hizo negocios con el banco ni con la caja, que se dedicó a proyectos inmobiliarios y que en 2008 "nos salimos de todo", después de ganar "un dinero".
Fuente: levante-emv.com
En 2008, el Banco de Valencia participaba en un total de 22 empresas inmobiliarias, fundamentalmente promotoras de viviendas y tenedoras de suelo. Una mayoría de ellas se mantenían tres años más tarde, según revelan las cuentas anuales de la entidad de cada ejercicio. Un somero repaso al accionariado de cada una de ellas pone de relieve la presencia de significados empresarios valencianos: la familia Súñer de Alzira (Parque Industrial El Pla y Picanya Sud), Cyes, la empresa de Felipe Almenar (Remember Spain y Valle Levante), Bautista Soler y sus hijos Juan Bautista y Victoria (Kalite Desarrollo, Nou Litoral y Ensanche Urbano), Lubasa, la empresa del castellonense Luis Batalla (Grupo Lugodi), el alicantino Enrique Ortiz, implicado en los casos Brugal y en Gürtel (Valle Levante), donde también figuran Villar Mir y Fomento Urbano de Castellón, la empresa de Eugenio Calabuig, presidente de Aguas de Valencia gracias al respaldo del banco y que participó en otros proyectos como en Bavacun, S L. a través de Ática Torre. Otros nombres destacados son los de Juan Cámara, de TorresCámara (Porta de les Germanies), el expresidente de la patronal provincial de los promotores Salvador Vila (Nou Litoral y Nuevos Planes de Inversión) o incluso, a través de Torrecid, el del exconsejero del banco Federico Michavila (Eitwo International Investment).
En la etapa previa a la crisis, el mismo Parra y el por entonces director general de Bancaja, Aurelio Izquierdo, tenían una sociedad a medias -Gestor Inversiones Izpa- que entre 2005 y 2008 hizo negocios con empresarios que en ocasiones eran clientes del banco. Es el caso de Vicente Llàcer, exdirector general de Edival y amigo personal de Parra, con quien participaron, con un 30 %, en la firma Capital Residencial, una empresa que estuvo en diversos proyectos inmobiliarios, entre ellos una promoción en Gandia. Otro de los accionistas de esa iniciativa era Grupo Edival, presidido de forma transitoria tras la muerte de su fundador, Manuel Puchades, en julio de 2008, por José María Mas Millet, ahora presidente de Bancaja y jefe de Izquierdo, rebajado a director financiero de una entidad que ya no es tal. Parra aseguró a este diario que Izpa nunca hizo negocios con el banco ni con la caja, que se dedicó a proyectos inmobiliarios y que en 2008 "nos salimos de todo", después de ganar "un dinero".
Fuente: levante-emv.com
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