Publicado el viernes 18 de mayo de 2012
Black Rock auditó a la banca de Irlanda y Grecia y aplicó descuentes grandes a los activos
Considera que Europa y el FMI han impuesto al Gobierno que la tasación del ladrillo se haga con el método anglosajón
Las críticas de los bancos se centran en que además de regirse por criterios técnicos distintos, estas firmas desconocen el funcionamiento financiero, fiscal y sociológico del país a la hora de ahorrar e invertir. Súmese a esto el poco tiempo que se les va a dar para analizar un activo de casi tres billones de euros, y el resultado es una incertidumbre máxima sobre cómo puede abordarse el proceso con garantías.
Descuentos de hasta el 25%
En el caso de Irlanda, los descuentos aplicados por Black Rock a las valoraciones preexistentes por parte de los bancos no fueron muy agresivos, de entre el 20% y el 25% según las mismas fuentes.
Pero la banca de ese país tenía concentrado su activo inmobiliario en el llamado ‘commercial real state', es decir, en centros comerciales, oficinas y locales. También había mucho crédito especulativo entre particulares.
El sector teme, que una vez elaborado su informe, y por mero desconocimiento, se recomiende provisionar crédito sano a particulares, empresas y pymes. Y que el Gobierno obligue a otra ronda de dotaciones porque será prisionero ante los socios europeos de lo que dictamine el informe.
Las tasadoras vendrán con un equipo de trabajo senior cualificado pero pequeño que contará con el apoyo de técnicos del Banco de España, del Ministerio de Economía y con el asesoramiento de auditoras locales.
De momento, el Gobierno mantiene oficialmente que la contratación de estas firmas no está cerrada pero los bancos la dan casi por segura.
El examen que realizó el Fondo Monetario Internacional (FMI) hace unas semanas sobre la situación de la banca española incluyó un análisis exhaustivo sobre cómo valora la banca los inmuebles que acumula.
Representantes del organismo internacional se reunieron con el Banco de España, con la propia banca y con algunas de las tasadoras más importantes del país para conocer de primera mano el sistema de valoración de los activos inmobiliarios que aplican en general las entidades españolas, el cual difiere del utilizado habitualmente en el mundo anglosajón.
En España, la banca y todas las entidades que operan en el mercado hipotecario utilizan el sistema de valoración derivado de la orden ECO 805-2003. Las evaluaciones deben ser realizadas por entidades homologadas y supervisadas por el Banco de España. Esa norma define además de principios de valoración, criterios, procedimientos, métodos y una serie de comprobaciones necesarias.
En el mundo anglosajón se utilizan las llamadas valoraciones Rics, que toma el nombre de la Royal Institution of Chartered Surveyors. Esta entidad agrupa a profesionales de las distintas áreas del ámbito inmobiliario: expertos en inversión, gestión, desarrollo y planificación de construcción, arrendamientos, explotación de propiedades inmobiliarias, y además en valoración.
Rics está implantada en todo el mundo y cuenta con reconocimiento internacional, sobre todo entre los anglosajones. Muchas multinacionales y empresas cotizadas requieren que las valoraciones que figuran en sus memorias sean Rics.
Las valoraciones las realizan los integrantes de esta organización siguiendo los estándares profesionales de valoración, conocidos como El Libro Rojo, que incluye procedimientos y recomendaciones, pero no establece reglas respecto a cómo valorar, ni desarrolla métodos o técnicas de valoración. Estas últimas cuestiones se toman de las IVS (normas internacionales de valoración).
Fuente: CapitalMadrid.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario