11.05.2012
Arancha Bustillo y Beatriz Elías. Siga al autor en
El clima y la calidad de vida convierten a nuestro
país en un destino atractivo para vivir. Sin embargo, la restricción
del crédito, la crisis, la excesiva burocracia y la legislación laboral
no invitan a elegir España como país para poner en marcha un proyecto
empresarial.
El magnate estadounidense Sheldon Adelson ha elegido nuestro país
para levantar un complejo de ocio conocido como Eurovegas. Éste es un
ejemplo de un extranjero que ha decidido poner en marcha un negocio en
tierras españolas. ¿Consideran los emprendedores que España es un país
atractivo para hacer realidad sus ideas empresariales?
La delicada situación económica ha provocado que disminuya la
intención emprendedora de muchos extranjeros y haya aumentado entre los
españoles. No obstante, en 2011 el porcentaje de foráneos que tenían en
mente crear una empresa en nuestro país fue del 9%, frente al 6,2% que
el informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) contabilizó en el
ejercicio anterior. Según este mismo estudio, la cuota de extranjeros
que se lanzó a poner en marcha su proyecto alcanzó el año pasado el
5,4%, cerca de un punto porcentual menos que en 2010. Son cifras que
ilustran lo que muchos expertos consultados defienden: España es un país
en el que se premia la creatividad, con gran potencial de talento y
oportunidades de inversión, pero con una cultura emprendedora apenas
desarrollada, excesiva burocracia y dificultad para acceder al crédito.
Antonio Fontanini, director de programas en la Escuela de
Organización Industrial (EOI) y business angel, asegura que él decidió
establecerse en España “por el gran foco de talento y las oportunidades
de inversión en start up que existen; por las instituciones académicas
de primera clase; por la fiscalidad y los instrumentos de operación
financiera comparables con otras regiones punteras; la alta calidad de
vida para la familia; su cultura; seguridad; sanidad; infraestructuras y
por ser un centro logístico y de influencia para Latinoamérica y el
Magreb, así como por contar con un idioma que hablan más de 500 millones
de personas en todo el mundo”. Son razones que se topan de frente con
el alto coste del fracaso. “Tal vez convendría aumentar la tolerancia al
error”, apunta Zaryn Dentzel, consejero delegado y fundador de Tuenti,
“pues equivocarse es parte consustancial del aprendizaje y, aquí, muchas
veces no se permite fallar”.
François Derbaix, creador y ex CEO de Toprural, considera que “España
dispone de una de las peores legislaciones laborales de Europa y una
economía en depresión”. Son cuestiones que no invitan a establecerse en
España para montar un negocio. Alberto Fernández Terricabras, profesor
del IESE, también señala la falta de crecimiento y de financiación como
motivos que frenan a muchos emprendedores extranjeros a probar suerte
con su proyecto en España. David Alva, presidente de la Confederación
Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (Ceaje), considera que
“la restricción del crédito ha afectado también a las inversiones
extranjeras, lo que ha hecho que descendamos como país interesante para
invertir”. Aunque “un negocio en su etapa inicial puede no verse
afectado por la coyuntura, ya que una buena idea que ataque una
necesidad mal cubierta o sin cubrir puede tener éxito”, recuerda
Fernández Terricabras.
Para Jan Brinckman, profesor del Esade Entrepreneurship Institute
(EEI), España es atractiva en áreas como el comercio de descuentos y el
e-commerce. “Nuestro país también seduce por su sociedad y calidad de
vida. Tiene una amplia población, y sirve como punto de entrada para
otros mercados, como el italiano, el portugués y los de Latinoamérica”.
Fuente: Expansión.com
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