España
Tras superar el «valle de lágrimas» que será 2012, y si la crisis de la deuda no se agudiza, la economía se estabilizará a finales de este año
Día 08/04/2012
REUTERS
Luis de Guindos, ministro de Economía
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La
situación financiera es extrema y el acoso de los mercados no cesa,
pero el Ejecutivo de Mariano Rajoy ya tiene horizonte temporal para
empezar a recoger los frutos de su agenda reformista. Aún queda mucho camino por recorrer pero
será en el primer semestre del próximo año cuando la reforma laboral
comenzará a surtir efecto y España comenzará a crear empleo, tímidamente
primero, según las previsiones que maneja el equipo económico del
Gobierno y que ha podido saber ABC.
Las
mismas estimaciones prevén que, previamente, durante el segundo
semestre de este año, el mercado laboral dejará de destruir puestos de
trabajo. La crisis se habrá llevado por delante más de 600.000 empleos este año.
El
Ejecutivo incluirá estas predicciones dentro del nuevo Plan de
Estabilidad que prevé enviar a la Comisión Europea dentro de tres
semanas y que está ultimando el ministro de Economía, Luis de Guindos,
al que Rajoy encargó en su día las negociaciones con Bruselas.
El documento contendrá las estimaciones del Gobierno sobre la evolución
de la economía española hasta el año 2015, aunque el resto de
pronósticos, excluyendo el déficit que quedará en el 3% en 2013, todavía
no están cerrados.
Economía
cuenta con un cambio de tendencia que pondría fin al retroceso
económico este año, de forma que la economía nacional se estabilizaría y
empezaría a crecer en el próximo ejercicio. Esta mejoría junto con los
cambios introducidos en la legislación laboral permitirían empezar a ver
la luz en el mercado de trabajo en nueve meses, según sostienen los
técnicos del Gobierno. El «corto plazo» al que tanto se ha referido el
presidente en sus últimas intervenciones como el valle de lágrimas que
todavía tienen que atravesar los españoles, comprende lo que queda de
año. Y el «medio plazo», que parecía tan lejano comienza en enero.Con
este dossier, Guindos está convencido de que quedarán prácticamente
disipadas todas las dudas de Europa en torno a la estrategia
presupuestaria global de España para el cumplimiento de los objetivos de
déficit no ya este año sino a medio plazo. No en vano, el Ejecutivo
incluirá el cuadro macroeconómico completo, la senda de ajuste y el
programa nacional de reformas para los próximos tres años.
Espaldarazo a Rajoy
La Comisión Europea examinará después este plan y emitirá su veredicto —que el Gobierno espera que sea positivo—, aproximadamente en un mes, antes del próximo Consejo Europeo de junio al que asistirá Mariano Rajoy. Será precisamente en esa cita donde se repasará la situación de cada país y se realizarán las recomendaciones que correspondan una vez analizados los presupuestos nacionales y las estrategias para acabar con el déficit.
Las
estimaciones de España solo tienen un pero. Se cumplirán siempre que se
mantengan las condiciones actuales; esto es, que la crisis de deuda
soberana no se agudice y que la debilidad de las grandes economías
comunitarias no vaya a más. «Siempre que Europa acompañe», simplifica un
miembro del Ejecutivo. La situación financiera de España es límite
y dependiente de la marcha de sus socios europeos. Pese al enorme
ajuste aprobado para este año, el país aún necesitará pedir prestados
60.000 millones en 2012 para poder hacer frente a todos los pagos que
tiene comprometidos. Un dinero que luego «hay que devolver, y si no lo
puedes devolver, todo el mundo sabe lo que pasa, que nadie te lo va a
volver a prestar en el futuro», ha subrayado Rajoy.
Sin descartar el rescate
Y es que la gran duda es si España logrará evitar la intervención de la Comisión Europea. El presidente del Gobierno está poniendo toda la carne en el asador para conseguirlo pero, aún así, el rescate sigue sin estar descartado. Las brechas en el plan de Rajoy están resultando ser los bancos y las Comunidades Autónomas. Conscientes más que nadie de las tensiones por las que atraviesa el país, los primeros están apurando los plazos concedidos por el Ejecutivo en la reestructuración financiera, alentando las incertidumbres sobre el agujero de sus balances. Para los mercados, las segundas son, financieramente, un pozo sin fondo. De ahí las llamadas del presidente a que «todos tiren del carro».
Fuente: ABC.es
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