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domingo, 8 de enero de 2012

2012, el año que tocaremos fondo

ESPAÑA

Habrá los últimos ajustes de plantillas y el paro seguirá creciendo, mientras los Presupuestos se antojan claves... incluso para la legislatura

2012, el año que tocaremos fondo
Los ministros de Hacienda, Cristóbal Montoro, y Economía, Luis de Guindos. :: EFE
08.01.12 - 00:07 - TERESA VELASCO
Después de tres largos años de crisis se sigue sin tocar fondo. El ejercicio que acaba de comenzar, según todos los expertos, será el año en que se alcance aquel para volver a resurgir, pero no como en otras ocasiones, sino de una forma lenta y con el problema del desempleo aún sin resolver. 
 
La economía rozará o entrará en recesión -el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) se moverá entre el -1 y el 0%-, habrá más paro -se superarán con creces los cinco millones de desempleados-, menos expectativas y un reguero de medidas que apretarán aún más el cinturón de los ciudadanos, mientras las actuaciones de ajuste económico y de subidas de impuestos seguirán dando nuevas vueltas de tuerca. Esta atonía se verá reflejada en los balances empresariales. El director de estudios del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Esteban Sastre, está convencido de que 2012 va a ser un año «duro y complicado», aunque todo dependerá de los ajustes que haga el nuevo Gobierno, sobre todo en el ámbito público. 
 
La sensación en el Instituto de la Empresa Familiar es que «puede pasar de todo», aunque no será hasta finales de 2012 cuando se produzca un «vuelco» en la situación. Todo dependerá -creen- de cuándo se consiga reducir la prima de riesgo de la deuda soberana, pues a partir de ese momento se podrá retomar la refinanciación de la economía y recuperar la confianza. 
 
En la misma línea, para Elena Pisonero, socia y consultora de KPMG España, la estrategia del nuevo Ejecutivo marcará la que puedan adoptar empresas y familias. De momento, la ex embajadora de España en la OCDE, afirma que en 2012 las empresas que habían logrado mantener sus plantillas se verán obligadas a ajustarlas, lo que se traducirá en un crecimiento fuerte del paro. Una evolución confirmada por las últimas previsiones del servicio de estudios de La Caixa, que fija la tasa de paro a finales de este año en el 22,8%, frente al 21,5% de 2011. 
 
Pisonero confirma que habrá sectores que continúen en recesión o estancados, de los que procederán los nuevos parados, mientras aquellos que crearán empleo no lo harán a niveles suficientes como para lograr reducir la tasa de paro. De esta forma, seguirán en contracción las infraestructuras, la construcción y los medios de comunicación, mientras que las telecomunicaciones tenderán a estabilizarse. Y continuarán su recuperación el ocio, el turismo y la distribución comercial, que ya han reajustado su negocio y han podido adaptarse rápidamente a la crisis. También se verán arrastrados por ella los sectores industriales vinculados al consumo, como el caso de la automoción. 
 
Por empresas, únicamente aquellas que llevan años apostando por la internacionalización contarán con el 'colchón' de los ingresos procedentes del exterior para «aguantar» sus menores ingresos en España. Por ello, Pisonero ve «clave» que se ayude a las empresas a reforzar su internacionalización para permanecer en España, una apuesta que es mucho más difícil para las medianas y pequeñas empresas ('pymes'), que verán como la demanda interna «seguirá en caída». La única solución, por tanto, -en este análisis coincide con distintos expertos-, es que el nuevo Gobierno diseñe una estrategia amplia, más allá de las medidas que se adopten a corto plazo. 
 
En dicha estrategia serán fundamentales las reformas estructurales, a fin de diseñar un «panorama de certeza» que empuje al crecimiento económico, apuntan desde los principales institutos económicos españoles. Así, para reactivar el sector inmobiliario, primero habrá que acabar con el 'stock' de viviendas. También hará falta una política de infraestructuras «rentable», para que las grandes empresas puedan contar con una cartera interna suficiente para crear empleo. Y en el sector financiero sigue habiendo «sobrecapacidad», por lo que deberá reducirse más y redefinir su modelo de negocio para jugar el papel fundamental que se necesita a la hora de salir de la crisis. Y no conviene olvidar el debate sobre el 'mix' energético y las tarifas, a los que habrá que poner solución por el alto coste que suponen. 
 
Todo ello se podrá conseguir si el Gobierno planifica de forma «integral y sistémica» un modelo económico para los próximos cuatro años, donde el esfuerzo se realice por todos ya que un solo sector no puede hacer que desaparezcan los más de cinco millones de parados. Así, por ejemplo, el turismo que fue uno de los pocos motores de crecimiento económico en 2011, puede contribuir a que se reduzca la necesidad de financiación, pero no se puede esperar que gracias a él se superen todos los problemas, ya que «son muchos los elementos que hay que tocar» y falta decidir la dirección en la que se va. 
 
Los PGE, claves 
 
Parece claro que las primeras medidas adoptadas por el Gobierno van encaminadas a actuar sobre el primer problema de nuestra economía: el déficit público, que es el que está provocando un incremento de los costes de la financiación, clave para reactivar la actividad económica. Por tanto, una de las primeras reformas debe ser la de la Administración Pública y su volumen desmedido -apunta Pisonero-, entendida como un sector más de nuestra economía. Y también serán necesarios cambios -abunda- en el mercado laboral, para que haya una mayor adaptación de las empresas a sus necesidades. Los Presupuestos del Estado para 2012, que se prevé aprobar a finales de marzo, también van a jugar un papel muy importante, pensando no solo en los meses que resten del ejercicio sino en el conjunto de la legislatura. 
 
Con todas las nuevas estrategias, se intentará lograr que en 2012 la crisis toque fondo y se empiece a salir. Como subraya Esteban Sastre, el inicio del año es «muy malo», por eso las reformas que se emprendan van a ser determinantes, máxime cuando van a coincidir en el tiempo con nuevos ajustes. Y es que a lo largo del primer trimestre, el Gobierno debe implementar otros 20.000 millones para las arcas públicas, entre recortes de gasto y subidas de impuestos. En este sentido, tras conocer los incrementos ya aprobados en el IRPF y la fiscalidad del ahorro, junto a un probable aumento del IVA, y aún a sabiendas de que habrá decisiones «dolorosas y difíciles», desde el IEF se recuerda al presidente Mariano Rajoy que no olvide sus promesas de bajar el impuesto de sociedades a las pequeñas y medianas empresas ('pymes') y autónomos, concediendo además ayudas a la contratación y distinguiendo entre «lo urgente y lo necesario». 
 
En este sentido, el profesor de Economía de ESADE, Agustín Ulied, tras confirmar que la economía sufrirá un nuevo retroceso, considera que se debe actuar «de cara a recuperar la confianza, porque es precisamente el principal problema por el que no se puede salir de la crisis». Por tanto, apunta, el Gobierno tiene como principal tarea buscar el «resurgimiento de la esperanza», enviando mensajes claros. «Es ahora -continúa-, al empezar el año, cuando se debe decir aquello de 'se puede salir'». Eso sí, advierte de que para ello las medidas de recortes y subidas fiscales deberían acompañarse de otras prometidas en la campaña electoral -de nuevo, con 'pymes' y autónomos en el centro-. Se trata de «movilizar al sector empresarial» y empezar a concretar lo que se quiere hacer. En todo caso, reclama «imaginación» al nuevo Ejecutivo para realizar reformas estructurales profundas, « que no vayan siempre en la misma dirección». 
 
En el fondo, admiten los economistas consultados por DINERO, se llevan décadas actuando solo sobre los salarios, «que ya están muy bajos, en general, como para bajarlos más". Faltan, advierten, empresarios «con iniciativas», que «cuenten con una política fiscal y de ayudas clara». ¿Será el próximo paso del Gobierno?

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