Ciudadanos europeos adquieren chalets sin hipotecarse: pagan con cheques o transferencias
J. M. L. R. | IBIZA Frente a la caída general de las operaciones notariales relacionadas con el sector inmobiliario, se da la paradoja de que aumentan las ventas a ciudadanos de otros países, que, curiosamente, pagan en dinero contante y sonante, sin recurrir a hipotecas. «Se venden viviendas de alto standing a extranjeros, básicamente, que pagan con cheques o con transferencias, pero sin hipotecas», asegura la notaria María Victoria Tejada.
Por lo que ve en su notaría, María Eugenia Roa considera que la crisis «ha afectado muchísimo a todo lo que son viviendas de tipo medio, en las que los particulares lo tienen muy difícil para conseguir un crédito. A la gente joven, la crisis se lo pone imposible». «Pero afecta menos a lo que son propiedades importantes –asegura–. En esos casos, los compradores son, en la mayoría de los casos, extranjeros, fundamentalmente alemanes, franceses y holandeses. Mi experiencia es que las están comprando pagando en cash cantidades importantes. Y sin préstamos bancarios», coincide con Tejada. Es decir, con dinero contante y sonante, sin necesidad de acudir a ninguna entidad para que financie la operación. «Dentro de lo que cabe, en Ibiza podemos decir que nos mantenemos un poco. La isla se vende bien, sobre todo para casas de lujo», a juicio de esta notaria.
«Comparativamente sí que se puede decir que hay un mercado exterior superior, en porcentaje, al nacional en estos momentos», afirma el notario que opta por mantener el anonimato. Los extranjeros tienen dinero, pero desconozco si lo han obtenido financiándose en su país porque aquí no se lo daban [las entidades bancarias españolas], o si ya lo tenían ahorrado». Al margen de la procedencia de esos capitales, con los que suelen pagar al contado, este notario confirma que la mayor parte de las operaciones actuales no las firman los españoles: «Lo cierto es que ha aumentado el porcentaje de extranjeros que están adquiriendo en mi notaría segundas residencias pagando con cheque y sin que después haya una operación de financiación vinculada», admite.
Este profesional advierte de que la caída no solo afecta a las operaciones inmobiliarias, sino también a las de consumo: «Para particulares, ese tipo de financiación se ha reducido muchísimo desde el segundo trimestre de 2007, que es cuando más operaciones se producen en la historia, tanto empresariales, como de consumo interno y adquisiciones de vehículos, así como de bienes inmuebles».
Fuente: diariodeibiza.es
Por lo que ve en su notaría, María Eugenia Roa considera que la crisis «ha afectado muchísimo a todo lo que son viviendas de tipo medio, en las que los particulares lo tienen muy difícil para conseguir un crédito. A la gente joven, la crisis se lo pone imposible». «Pero afecta menos a lo que son propiedades importantes –asegura–. En esos casos, los compradores son, en la mayoría de los casos, extranjeros, fundamentalmente alemanes, franceses y holandeses. Mi experiencia es que las están comprando pagando en cash cantidades importantes. Y sin préstamos bancarios», coincide con Tejada. Es decir, con dinero contante y sonante, sin necesidad de acudir a ninguna entidad para que financie la operación. «Dentro de lo que cabe, en Ibiza podemos decir que nos mantenemos un poco. La isla se vende bien, sobre todo para casas de lujo», a juicio de esta notaria.
«Comparativamente sí que se puede decir que hay un mercado exterior superior, en porcentaje, al nacional en estos momentos», afirma el notario que opta por mantener el anonimato. Los extranjeros tienen dinero, pero desconozco si lo han obtenido financiándose en su país porque aquí no se lo daban [las entidades bancarias españolas], o si ya lo tenían ahorrado». Al margen de la procedencia de esos capitales, con los que suelen pagar al contado, este notario confirma que la mayor parte de las operaciones actuales no las firman los españoles: «Lo cierto es que ha aumentado el porcentaje de extranjeros que están adquiriendo en mi notaría segundas residencias pagando con cheque y sin que después haya una operación de financiación vinculada», admite.
Este profesional advierte de que la caída no solo afecta a las operaciones inmobiliarias, sino también a las de consumo: «Para particulares, ese tipo de financiación se ha reducido muchísimo desde el segundo trimestre de 2007, que es cuando más operaciones se producen en la historia, tanto empresariales, como de consumo interno y adquisiciones de vehículos, así como de bienes inmuebles».
Fuente: diariodeibiza.es
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