Principado y Ayuntamiento rompen el diálogo sobre el Niemeyer, que gestionará Recrea
El equipamiento de la ría perderá el nombre cedido por el arquitecto brasileño a la Fundación, que el viernes dejará de gestionar los edificios - Varela y Vallaure se acusan mutuamente del fin de la negociación, que se produce al rechazar la Alcaldesa una auditoría previa a la firma del acuerdo
Avilés / Oviedo,
E. CAMPO / A. P. GIÓN
El Principado y el Ayuntamiento rompieron ayer definitivamente el diálogo sobre el futuro del Centro Niemeyer, tras largas horas de reuniones y al rechazar la alcaldesa, Pilar Varela, una auditoría previa a la firma de un acuerdo que ya estaba cerrado. El complejo dependerá ahora directamente de la Consejería de Cultura, que convocará un concurso para dirigirlo. Mientras tanto, será la sociedad pública Recrea quien se haga cargo de los edificios. Además perderá su nombre, ya que el arquitecto brasileño lo había cedido a la Fundación, propietaria de la marca y que gestiona el centro desde sus cimientos.
El fracaso del diálogo dejó semblantes adustos: tanto los de Varela y el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, como de los representantes del Principado. Al Ayuntamiento de Avilés se desplazaron ayer a mediodía, tras una conversación de más de una hora, el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure; el viceconsejero de Sector Público, Luis de la Vallina; el director general de Deportes, Marcos Niño, y dos técnicos de Cultura. Y se reunieron con Varela y Álvarez por más de dos horas. Al final, tras un breve receso para la reflexión, la delegación del Principado se fue sin explicar lo ocurrido a los periodistas que esperaban la resolución del conflicto. Lo hizo después, en Oviedo, y tanto en sus declaraciones como en las de Varela se mezclaron reproches mutuos. «Tengo la conciencia muy tranquila, lo he intentado hasta el último momento», aseguró la Alcaldesa. «Varela ha roto el principio de acuerdo», afirmó Vallaure.
Varela insistió en que acogió «todas y cada una de las cuestiones que planteó el Gobierno de Asturias» y advirtió de que «el único responsable de lo que ocurra en el Niemeyer a partir del día 15 es el Principado». «Como alcaldesa de Avilés voy a exigir cada día que la programación que se desarrolle en el Centro tenga el nivel que ha tenido hasta el momento y que sea capaz de seguir generando la misma ilusión, el mismo orgullo y las mismas expectativas económicas», señaló.
La Alcaldesa dejó claro que la Fundación pervivirá. «La acogeremos en nuestros locales como siempre hemos hecho. En este Ayuntamiento no tenemos ninguna intención de que se disuelva la Fundación, tenemos un patrimonio extraordinario y si cuenta con recursos podrá tener actividad», dijo Varela, que calificó de «importantísima» la iniciativa legislativa popular planteada por la plataforma «Yo Apoyo Centro Niemeyer». «Sería bueno que el Centro no estuviese al vaivén de los cambios políticos, que bastante hemos sufrido ya en estos 6 meses. Como Alcaldesa, apoyaré la recogida de esas 10.000 firmas para que el Parlamento asturiano debata y apruebe una ley con la que probablemente evitaremos tantas horas de debate», dijo.
El consejero de Cultura reconoció su «hondo pesar» por una «negociación muy larga y dura» que se saldó ayer sin acuerdo; un pacto que el Principado ligó al conocimiento de la «situación económica y financiera de la Fundación», dado que «la transparencia y el control del gasto público son principios irrenunciables para este Gobierno». Vallaure ofreció una rueda de prensa junto a Luis de la Vallina en la que vinculó la petición de una auditoría «a una serie de irregularidades» que trascendieron en la reunión del lunes. El Consejero se refirió a un crédito de 800.000 euros que el Niemeyer pidió a Cajastur y a una serie de impagos a proveedores. Vallaure también apuntó que la Fundación aporta «información con cuentagotas», por lo que resulta «imposible un acuerdo factible sin una auditoría». Y es que de cerrarse el acuerdo entre el Gobierno regional y Ayuntamiento, el Principado volvería a contar con mayoría en el patronato del Niemeyer, una responsabilidad que, según Vallaure, sólo es asumible con el «conocimiento exacto de la situación económica y de gestión de esta entidad».
El Consejero fue tajante: «La Fundación es un herramienta para poner en funcionamiento un equipamiento que ha costado 44 millones de euros a las asturianos. Mi prioridad no es la Fundación Niemeyer, es el equipamiento cultural que ha construido el Principado en la ría de Avilés. Parece ser que la prioridad de la Alcaldesa es la Fundación».
Vallaure anunció que la Consejería de Cultura y Deporte ya ha iniciado los trámites para preservar la continuidad del equipamiento a partir del próximo jueves. La gestión del Niemeyer correrá a cargo, de forma provisional, de la sociedad instrumental Recrea, que gestiona la Laboral, el Parque de la Prehistoria de Teverga, el Centro de Interpretación de Arte Rupestre de Tito Bustillo y Fuentes de Invierno. Lo hará hasta que la gestión salga a concurso público. ¿Y el nombre? ¿Cómo se llamará el complejo cultural de la ría? Vallaure dijo que «se estudiará». Y añadió: «Somos conscientes de que el nombre Centro Niemeyer está registrado y no podemos usarlo. La Alcaldesa nos lo ha recordado reiteradamente». Los planes del Principado pasan por que el complejo abra este fin de semana, y el Consejero aseguró que próximamente se hará pública la programación cultural, que estará en marcha, según dijo, «en el primer trimestre de 2012, o incluso antes».
El acuerdo se frustra pese a que las partes solventaron sus mayores discrepancias
El acuerdo frustrado entre Principado y Ayuntamiento para que la Fundación continuara gestionando el Centro Niemeyer suponía la revocación de las modificaciones estatutarias realizadas en febrero y junio, y la vuelta al control público de la entidad. «He aceptado todas y cada una de esas condiciones», señaló la Alcaldesa, Pilar Varela. Lo que no aceptó fue la petición que planteó el Principado a última hora, de una auditoría externa que aclarase las cuentas de la Fundación. «No podemos prorrogar por más tiempo la provisionalidad del Niemeyer», justificó la Alcaldesa. «La auditoría urgente completa es algo que en un estado de derecho habría aceptado cualquier persona», aseguró el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure. Las bases de la negociación fueron las siguientes:
- Convocatoria del Patronato. El objetivo era convocar una reunión del Patronato, y en ese marco tomar todas las decisiones acordadas. Pilar Varela destacó que los interlocutores del Principado reconocieron esta semana que ella no tenía la autoridad para convocar la reunión del Patronato. «Tanto el Puerto como el Gobierno de Asturias reconocieron que el Patronato tendría que convocarlo Manolo Díaz, incluso el secretario técnico de la Consejería, por lo que se demuestra que me estaban pidiendo una ilegalidad», subrayó la Alcaldesa.
- Modificaciones de estatutos. En el transcurso de la reunión del Patronato se dejarían sin efecto los acuerdos estaturarios de febrero y junio, los que están en la base del conflicto entre Principado y Ayuntamiento. De esta forma las administraciones públicas recuperarían un papel preponderante. «Varela había aceptado retomar el proyecto original de la Fundación, que se había pervertido con las reformas estatutarias», expuso Vallaure.
- Composición del Patronato. Los patronos fundadores (Principado, Ayuntamiento y Autoridad Portuaira) tendrían una representación de 4, 2 y 2 miembros respectivamente, pero además los miembros del Principado siempre tendrían el 41 por ciento de los votos, el Ayuntamiento el 15 y el Puerto el 10 por ciento. «Una de las ideas tanto del Gobierno como del Puerto es que entre ellos dos querían tener la mayoría absoluta de la Fundación, y lo aceptamos», afirmó Varela. En cuanto a los patronos sin aportación económica (Fundación Oscar Niemeyer, Enrique Iglesias, Antonio Garrigues y Manolo Díaz), pasarían a tener una posición «diferente» en el patronato. Y los patronos de honor, Oscar Niemeyer y Vicente Álvarez Areces, no tendrían derecho a voto.
- Cesión de los edificios. Finalmente, el acuerdo pasaba por realizar la cesión del Niemeyer a la Fundación por un plazo de siete años. La aspiración inicial del PSOE era de 50 años, tal y como consta en el expediente que dejó iniciado Areces.
- Eliminación de blindajes. Principado y Ayuntamiento estaban de acuerdo en retirar el blindaje de los cargos directivos de la Fundación (secretario y director), que tras los últimos cambios estatutarios necesitaban mayoría de dos tercios de votos para revocarlos. «Su elección sería simplemente por mayoría», indicó Varela. Y Vallaure aseguró: «No hablamos de personas, nunca hablamos de personas». La gestión del secretario, José Luis Rebollo, y del director, Natalio Grueso, fue criticada en reiteradas ocasiones por los responsables del Gobierno regional. El consejero de Cultura añadió que se planteó la convocatoria de un concurso para elegir un director general, «como en todas las instituciones asturianas que dependen de nosotros: Arqueológico, Bellas Artes...»
- Auditoría. Cuando parecía que el acuerdo era total, los números emborronaron el diálogo. «El acuerdo estaba prácticamente cerrado a las dos de la tarde del lunes. En la segunda parte de la reunión se incorporó el presidente del Puerto de Avilés, Raimundo Abando», expuso Varela. Se incorpora entonces en el orden del día el estado de las cuentas de 2011. «Y estamos de acuerdo en hacer una auditoría de la Fundación. Pero al Principado a última hora quiere pensar toda esta cuestión económica para dar el sí definitivo al acuerdo planteado». Y al día siguiente, el desencuentro: «Nos dicen que no están dispuestos a hacer las modificaciones estatutarias hasta que no se produzca una auditoría externa de la Fundación. Y nos parece que es una disculpa para no hacer la cesión definitiva. Pero no podemos prorrogar ya más la provisionalidad, nos parece demasiado daño al Niemeyer», expuso Varela. La lectura de Vallaure es muy distinta: «La auditoría urgente completa es algo que en un estado de derecho habría aceptado cualquier persona que no tiene nada que ocultar; el Principado no puede aceptar una mayor participación en una Fundación sin conocer su estado económico». Según el Gobierno del Principado, su propósito siempre ha sido «conocer el uso dado a los fondos públicos invertidos en la construcción de la sede del Centro Niemeyer y en la financiación de sus actividades a lo largo de estos últimos años, con el fin de trasladar a los ciduadanos de Asturias todos los extremos que atañen el empleo de esos fondos».
- Cuentas. Tras la última exigencia del Principado, Cultura argumenta su recelo al salir a la luz «una serie de irregularidades» que desconocían, a saber: que el crédito que la Fundación tenía con Cajastur no era de 500.000 euros sino de 800.000, y que había «impagos a proveedores», aunque Vallaure sólo mencinó el del suministro eléctrico. El consejero puso sobre la mesa los ingresos de la Fundacion en 2011: más de 2 millones de euros en subvenciones (1.150.000 euros del Principado, 300.000 del Ayuntamiento, 50.000 del Puerto, 36.000 de Daniel Alonso, 300.000 de Cajastur y 190.000 Ministerio de Cultura, estos últimos pendientes de cobrar), 600.000 de ingresos en taquilla, y 800.000 del crédito bancario. En total, más de 3,4 millones de euros. «¿Cómo es posible que con todo ese dinero tengan impagos?», preguntó Vallaure. Otras cifras sobre la mesa fueron las que el Principado podría exigir a la Fundación, por subvenciones indebidamente justificadas. En este sentido, Vallaure aseguró que no se podía paralizar el proceso administrativo, «dado que hay un informe de Intervención General».
La programación del Niemeyer continuará, pues, en los tribunales, y también en la Junta General, de la mano de una iniciativa ciudadana para pedir una ley que regule el equipamiento y que la Alcaldesa apoyó. «Apoyaré la recogida de esas 10.000 firmas», afirmó. Vallaure, por su parte, le recriminó que no se hubiera dejado pasar el tiempo sin recurrir al diálogo hasta última hora. «Ella al principio no cedió nada, por eso se tardó tanto tiempo, y no cambió de opinión hasta que no vio ahí el horizonte, debió de pensar que íbamos a dar marcha atrás». El consejero dijo estar embargado por un «hondo pesar» y que el de ayer fue «un mal día desde el punto de vista moral». También Varela tuvo una frase para la historia: «Tengan suerte, les deseamos muchísima suerte. Ojalá que sean capaces de hacer ustedes la mejor programación porque eso será en beneficio de Avilés, pero han decidido hacerlo ustedes solos».
Fuente: lne.es
El equipamiento de la ría perderá el nombre cedido por el arquitecto brasileño a la Fundación, que el viernes dejará de gestionar los edificios - Varela y Vallaure se acusan mutuamente del fin de la negociación, que se produce al rechazar la Alcaldesa una auditoría previa a la firma del acuerdo
Román Antonio Álvarez abre la puerta al consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure, en un receso de la negociación. ricardo solís |
E. CAMPO / A. P. GIÓN
El Principado y el Ayuntamiento rompieron ayer definitivamente el diálogo sobre el futuro del Centro Niemeyer, tras largas horas de reuniones y al rechazar la alcaldesa, Pilar Varela, una auditoría previa a la firma de un acuerdo que ya estaba cerrado. El complejo dependerá ahora directamente de la Consejería de Cultura, que convocará un concurso para dirigirlo. Mientras tanto, será la sociedad pública Recrea quien se haga cargo de los edificios. Además perderá su nombre, ya que el arquitecto brasileño lo había cedido a la Fundación, propietaria de la marca y que gestiona el centro desde sus cimientos.
El fracaso del diálogo dejó semblantes adustos: tanto los de Varela y el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, como de los representantes del Principado. Al Ayuntamiento de Avilés se desplazaron ayer a mediodía, tras una conversación de más de una hora, el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure; el viceconsejero de Sector Público, Luis de la Vallina; el director general de Deportes, Marcos Niño, y dos técnicos de Cultura. Y se reunieron con Varela y Álvarez por más de dos horas. Al final, tras un breve receso para la reflexión, la delegación del Principado se fue sin explicar lo ocurrido a los periodistas que esperaban la resolución del conflicto. Lo hizo después, en Oviedo, y tanto en sus declaraciones como en las de Varela se mezclaron reproches mutuos. «Tengo la conciencia muy tranquila, lo he intentado hasta el último momento», aseguró la Alcaldesa. «Varela ha roto el principio de acuerdo», afirmó Vallaure.
Varela insistió en que acogió «todas y cada una de las cuestiones que planteó el Gobierno de Asturias» y advirtió de que «el único responsable de lo que ocurra en el Niemeyer a partir del día 15 es el Principado». «Como alcaldesa de Avilés voy a exigir cada día que la programación que se desarrolle en el Centro tenga el nivel que ha tenido hasta el momento y que sea capaz de seguir generando la misma ilusión, el mismo orgullo y las mismas expectativas económicas», señaló.
La Alcaldesa dejó claro que la Fundación pervivirá. «La acogeremos en nuestros locales como siempre hemos hecho. En este Ayuntamiento no tenemos ninguna intención de que se disuelva la Fundación, tenemos un patrimonio extraordinario y si cuenta con recursos podrá tener actividad», dijo Varela, que calificó de «importantísima» la iniciativa legislativa popular planteada por la plataforma «Yo Apoyo Centro Niemeyer». «Sería bueno que el Centro no estuviese al vaivén de los cambios políticos, que bastante hemos sufrido ya en estos 6 meses. Como Alcaldesa, apoyaré la recogida de esas 10.000 firmas para que el Parlamento asturiano debata y apruebe una ley con la que probablemente evitaremos tantas horas de debate», dijo.
El consejero de Cultura reconoció su «hondo pesar» por una «negociación muy larga y dura» que se saldó ayer sin acuerdo; un pacto que el Principado ligó al conocimiento de la «situación económica y financiera de la Fundación», dado que «la transparencia y el control del gasto público son principios irrenunciables para este Gobierno». Vallaure ofreció una rueda de prensa junto a Luis de la Vallina en la que vinculó la petición de una auditoría «a una serie de irregularidades» que trascendieron en la reunión del lunes. El Consejero se refirió a un crédito de 800.000 euros que el Niemeyer pidió a Cajastur y a una serie de impagos a proveedores. Vallaure también apuntó que la Fundación aporta «información con cuentagotas», por lo que resulta «imposible un acuerdo factible sin una auditoría». Y es que de cerrarse el acuerdo entre el Gobierno regional y Ayuntamiento, el Principado volvería a contar con mayoría en el patronato del Niemeyer, una responsabilidad que, según Vallaure, sólo es asumible con el «conocimiento exacto de la situación económica y de gestión de esta entidad».
El Consejero fue tajante: «La Fundación es un herramienta para poner en funcionamiento un equipamiento que ha costado 44 millones de euros a las asturianos. Mi prioridad no es la Fundación Niemeyer, es el equipamiento cultural que ha construido el Principado en la ría de Avilés. Parece ser que la prioridad de la Alcaldesa es la Fundación».
Vallaure anunció que la Consejería de Cultura y Deporte ya ha iniciado los trámites para preservar la continuidad del equipamiento a partir del próximo jueves. La gestión del Niemeyer correrá a cargo, de forma provisional, de la sociedad instrumental Recrea, que gestiona la Laboral, el Parque de la Prehistoria de Teverga, el Centro de Interpretación de Arte Rupestre de Tito Bustillo y Fuentes de Invierno. Lo hará hasta que la gestión salga a concurso público. ¿Y el nombre? ¿Cómo se llamará el complejo cultural de la ría? Vallaure dijo que «se estudiará». Y añadió: «Somos conscientes de que el nombre Centro Niemeyer está registrado y no podemos usarlo. La Alcaldesa nos lo ha recordado reiteradamente». Los planes del Principado pasan por que el complejo abra este fin de semana, y el Consejero aseguró que próximamente se hará pública la programación cultural, que estará en marcha, según dijo, «en el primer trimestre de 2012, o incluso antes».
El acuerdo se frustra pese a que las partes solventaron sus mayores discrepancias
El acuerdo frustrado entre Principado y Ayuntamiento para que la Fundación continuara gestionando el Centro Niemeyer suponía la revocación de las modificaciones estatutarias realizadas en febrero y junio, y la vuelta al control público de la entidad. «He aceptado todas y cada una de esas condiciones», señaló la Alcaldesa, Pilar Varela. Lo que no aceptó fue la petición que planteó el Principado a última hora, de una auditoría externa que aclarase las cuentas de la Fundación. «No podemos prorrogar por más tiempo la provisionalidad del Niemeyer», justificó la Alcaldesa. «La auditoría urgente completa es algo que en un estado de derecho habría aceptado cualquier persona», aseguró el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure. Las bases de la negociación fueron las siguientes:
- Convocatoria del Patronato. El objetivo era convocar una reunión del Patronato, y en ese marco tomar todas las decisiones acordadas. Pilar Varela destacó que los interlocutores del Principado reconocieron esta semana que ella no tenía la autoridad para convocar la reunión del Patronato. «Tanto el Puerto como el Gobierno de Asturias reconocieron que el Patronato tendría que convocarlo Manolo Díaz, incluso el secretario técnico de la Consejería, por lo que se demuestra que me estaban pidiendo una ilegalidad», subrayó la Alcaldesa.
- Modificaciones de estatutos. En el transcurso de la reunión del Patronato se dejarían sin efecto los acuerdos estaturarios de febrero y junio, los que están en la base del conflicto entre Principado y Ayuntamiento. De esta forma las administraciones públicas recuperarían un papel preponderante. «Varela había aceptado retomar el proyecto original de la Fundación, que se había pervertido con las reformas estatutarias», expuso Vallaure.
- Composición del Patronato. Los patronos fundadores (Principado, Ayuntamiento y Autoridad Portuaira) tendrían una representación de 4, 2 y 2 miembros respectivamente, pero además los miembros del Principado siempre tendrían el 41 por ciento de los votos, el Ayuntamiento el 15 y el Puerto el 10 por ciento. «Una de las ideas tanto del Gobierno como del Puerto es que entre ellos dos querían tener la mayoría absoluta de la Fundación, y lo aceptamos», afirmó Varela. En cuanto a los patronos sin aportación económica (Fundación Oscar Niemeyer, Enrique Iglesias, Antonio Garrigues y Manolo Díaz), pasarían a tener una posición «diferente» en el patronato. Y los patronos de honor, Oscar Niemeyer y Vicente Álvarez Areces, no tendrían derecho a voto.
- Cesión de los edificios. Finalmente, el acuerdo pasaba por realizar la cesión del Niemeyer a la Fundación por un plazo de siete años. La aspiración inicial del PSOE era de 50 años, tal y como consta en el expediente que dejó iniciado Areces.
- Eliminación de blindajes. Principado y Ayuntamiento estaban de acuerdo en retirar el blindaje de los cargos directivos de la Fundación (secretario y director), que tras los últimos cambios estatutarios necesitaban mayoría de dos tercios de votos para revocarlos. «Su elección sería simplemente por mayoría», indicó Varela. Y Vallaure aseguró: «No hablamos de personas, nunca hablamos de personas». La gestión del secretario, José Luis Rebollo, y del director, Natalio Grueso, fue criticada en reiteradas ocasiones por los responsables del Gobierno regional. El consejero de Cultura añadió que se planteó la convocatoria de un concurso para elegir un director general, «como en todas las instituciones asturianas que dependen de nosotros: Arqueológico, Bellas Artes...»
- Auditoría. Cuando parecía que el acuerdo era total, los números emborronaron el diálogo. «El acuerdo estaba prácticamente cerrado a las dos de la tarde del lunes. En la segunda parte de la reunión se incorporó el presidente del Puerto de Avilés, Raimundo Abando», expuso Varela. Se incorpora entonces en el orden del día el estado de las cuentas de 2011. «Y estamos de acuerdo en hacer una auditoría de la Fundación. Pero al Principado a última hora quiere pensar toda esta cuestión económica para dar el sí definitivo al acuerdo planteado». Y al día siguiente, el desencuentro: «Nos dicen que no están dispuestos a hacer las modificaciones estatutarias hasta que no se produzca una auditoría externa de la Fundación. Y nos parece que es una disculpa para no hacer la cesión definitiva. Pero no podemos prorrogar ya más la provisionalidad, nos parece demasiado daño al Niemeyer», expuso Varela. La lectura de Vallaure es muy distinta: «La auditoría urgente completa es algo que en un estado de derecho habría aceptado cualquier persona que no tiene nada que ocultar; el Principado no puede aceptar una mayor participación en una Fundación sin conocer su estado económico». Según el Gobierno del Principado, su propósito siempre ha sido «conocer el uso dado a los fondos públicos invertidos en la construcción de la sede del Centro Niemeyer y en la financiación de sus actividades a lo largo de estos últimos años, con el fin de trasladar a los ciduadanos de Asturias todos los extremos que atañen el empleo de esos fondos».
- Cuentas. Tras la última exigencia del Principado, Cultura argumenta su recelo al salir a la luz «una serie de irregularidades» que desconocían, a saber: que el crédito que la Fundación tenía con Cajastur no era de 500.000 euros sino de 800.000, y que había «impagos a proveedores», aunque Vallaure sólo mencinó el del suministro eléctrico. El consejero puso sobre la mesa los ingresos de la Fundacion en 2011: más de 2 millones de euros en subvenciones (1.150.000 euros del Principado, 300.000 del Ayuntamiento, 50.000 del Puerto, 36.000 de Daniel Alonso, 300.000 de Cajastur y 190.000 Ministerio de Cultura, estos últimos pendientes de cobrar), 600.000 de ingresos en taquilla, y 800.000 del crédito bancario. En total, más de 3,4 millones de euros. «¿Cómo es posible que con todo ese dinero tengan impagos?», preguntó Vallaure. Otras cifras sobre la mesa fueron las que el Principado podría exigir a la Fundación, por subvenciones indebidamente justificadas. En este sentido, Vallaure aseguró que no se podía paralizar el proceso administrativo, «dado que hay un informe de Intervención General».
La programación del Niemeyer continuará, pues, en los tribunales, y también en la Junta General, de la mano de una iniciativa ciudadana para pedir una ley que regule el equipamiento y que la Alcaldesa apoyó. «Apoyaré la recogida de esas 10.000 firmas», afirmó. Vallaure, por su parte, le recriminó que no se hubiera dejado pasar el tiempo sin recurrir al diálogo hasta última hora. «Ella al principio no cedió nada, por eso se tardó tanto tiempo, y no cambió de opinión hasta que no vio ahí el horizonte, debió de pensar que íbamos a dar marcha atrás». El consejero dijo estar embargado por un «hondo pesar» y que el de ayer fue «un mal día desde el punto de vista moral». También Varela tuvo una frase para la historia: «Tengan suerte, les deseamos muchísima suerte. Ojalá que sean capaces de hacer ustedes la mejor programación porque eso será en beneficio de Avilés, pero han decidido hacerlo ustedes solos».
Fuente: lne.es
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