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viernes, 4 de noviembre de 2011

«La crisis ha dejado tocada y casi hundida también a la industria farmacéutica»

Asturias
 
04.11.11 - 02:40 - LAURA FONSECA | OVIEDO.
«La crisis ha dejado tocada y casi hundida también a la industria farmacéutica»
Jordi Ramentol, presidente de Farmaindustria, ayer, en el 33 Congreso de Semergen, en Oviedo. :: MARIO ROJAS
No es muy propenso a hablar con los medios. Prefiere la discreción, aunque esté participando en un congreso al que asisten 6.000 facultativos, como ocurre desde el miércoles en el Palacio de Calatrava, en Oviedo, donde se celebra la reunión anual de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen). Pero ayer, jueves, tres días después de la entrada en vigor de la prescripción por principio activo, una modalidad que hará desaparecer las recetas por marcas comercial, al presidente de Farmaindustria le quemaban las palabras. Jordi Ramentol considera que la medida implantada por ley por el Gobierno central «es un paso atrás» y un atentado «contra la calidad asistencial». Defiende el papel del médico, al que considera como «el único y mejor formado para saber qué debe prescribir a un enfermo». También advierte de que la crisis ha tocado a la puerta de Farmaindustria. «A los laboratorios los bancos tampoco les dan créditos porque la deuda pública, que antes era un aval, ahora es un lastre». Jordi Ramentol dialogó con EL COMERCIO minutos antes de participar en una mesa con el Ministerio de Sanidad sobre las nuevas recetas.
 
-Llevamos tres días con la nueva prescripción de fármacos por principio activo, ¿qué valoración hace?
 
-La prescripción por principio activo es un término muy ambiguo. Se está intentando asociar este tipo de recetas con las de fármacos genéricos, cuando no son lo mismo. Desde Farmaindustria siempre hemos abogado porque sigan siendo los médicos los que decidan cuál es el tratamiento terapéutico más idóneo para el paciente. Los únicos realmente formados para determinar qué es lo más conveniente para el enfermo son los facultativos. Ni el ministerio ni tampoco Farmaindustria son los que deben decidir qué se prescribe, para eso están los profesionales.
 
-¿Cuál es el impacto que tendrá sobre la industria farmacéutica el hecho de que los médicos ya no puedan recetar por el nombre comercial del producto?
 
-El cálculo ya lo hizo el Ministerio de Sanidad. Ellos hablan de 2.400 millones de euros, de los que 1.850 corresponden a la industria farmacéutica. En ese volumen de pérdida están incluidos los distribuidores, los mayoristas y las propias farmacias, a las que también les afecta. Sin embargo, esa estimación de 1.850 millones de euros no recoge el impacto que han tenido medidas anteriores, otros dos decretos ley del Gobierno central, que rebajaron aún más los precios. Si unimos todo, estamos ante unas pérdidas de 3.900 millones de euros.
 
-Desde el Ministerio de Sanidad se informó de que los laboratorios se habían adelantado a la entrada en vigor del principio activo rebajando los precios de más del 90% de los medicamentos. Esas rebajas han permitido igualar los costes de los fármacos de marca con los genéricos y entrar por tanto en la prescripción de los más baratos. ¿Es así?
 
-Si, es así, efectivamente. La industria se ha visto obligada a bajar los precios para lograr que sus medicamentos sean reembolsados. De lo contrario hubiésemos quedado totalmente fuera. Algunas compañías, y son casos excepcionales, no lo han hecho por su política internacional de precios y patentes.
 
-Entonces, si bajan las medicinas ¿si habrá ahorro?
 
-El ahorro se ha conseguido, de eso no cabe duda. Pero ha sido a través de una medida impuesta por ley, que fue adoptada a toda prisa, y para la cual no se ha tenido en cuenta la opinión de los profesionales, ni mucho menos de la industria.
 
-¿No cree que en situación de crisis hay que recortar por algún lado?
 
-En eso puedo estar de acuerdo. Entiendo que si la economía de un país va mal se intente racionalizar el gasto. Pero la prescripción por principio activo no es la fórmula. En la actualidad existe una amplísima gama de medicamentos muy baratos y no hablo sólo de los genéricos. Sería más racional establecer la prescripción en función de precios y permitir que sea el profesional qué determine lo mejor para el paciente.
 
Rechazo médico
 
-Muchos colectivos médicos, entre ellos el Colegio profesional de Asturias o la propia Semergen, se han mostrado contrarios a la nueva prescripción. Sin embargo, pese a las reticencias, los facultativos han comenzado a recetar por el nombre científico y no por la marca comercial.
 
-El ministerio ha querido plantear este tema como una batalla entre compañías innovadoras de marca comercial y las de genéricos, cuando no es así. Lo que la gente debe saber es que principio activo no es sinónimo de genérico.
 
-¿Cuál es la diferencia?
 
-A partir de ahora a los pacientes se les recetará por principio activo, por la molécula, y será el farmacéutico el que decida qué se llevará a casa, no el médico. Para nosotros esto constituye un paso atrás en la prescripción de calidad.
 
-¿Porqué?
 
-Por que es el facultativo el que está en contacto con el enfermo y el que sabe cuál es el tratamiento farmacológico que mejor se adapta a su patología.
 
-Decía que el principio activo no es sinónimo de genérico.
 
-Si, exacto. Un medicamento no sólo está compuesto por su principio activo, sino por otros elementos, entre ellos, los excipientes. Estos componentes deberían tener un efecto neutro pero todos sabemos que hay excipientes que pueden generar alergias u otros problemas sobre la salud de los pacientes. Un ejemplo muy claro es el de la lactosa, un excipiente que está presente en muchas medicinas y que provoca más de un trastorno en los enfermos. Si a un paciente le cambian hasta doce veces la presentación del medicamento, es normal que haya problemas.
 
-Pero Sanidad insiste en que no habrá cambios de medicación.
 
-Los cambios van a ser habituales, créame.
 
-El consejero de Sanidad del Principado anunció hace mes y medio que debido a las dificultades económicas, el Principado dejaría de pagar a los grandes proveedores. ¿Ha sido así?
 
-No tengo el cálculo de Asturias pero en el conjunto de España, sólo en el ámbito hospitalario, nos adeudan 5.800 millones de euros. Es una auténtica barbaridad. A esto se suma los retrasos en los pagos por parte de las autonomías, que ronda los 467 días de media. La crisis nos ha dejado tocados y casi hundidos, se podría decir. Como el Gobierno y las comunidades no tomen cartas en el asunto esto se puede convertir en un problema de calado extraordinario.
 
-¿Ha cerrado alguna industria o algún laboratorio?
 
-Hay grandes problemas de liquidez porque los bancos ya no dan créditos ni a los laboratorios. Antes, la deuda pública te valía como aval porque se entendía que, a pesar de las demoras en el pago, se acababan cobrando. Ahora ya no. La deuda pública se ha convertido en un lastre.

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