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martes, 23 de agosto de 2011

La economía de la era post-Zapatero también vuelve al ladrillo

23-08-2011 - Y.Durán

La economía de la era post-Zapatero también vuelve al ladrillo

El presidente del Gobierno ha intentado dibujar un panorama esperanzador en su última comparecencia con carácter exclusivamente económico, como ha sido este Pleno extraordinario del Congreso, pero la novedad estrella de sus últimas reformas, -la reducción de IVA para comprar vivienda nueva-, es un pobre recurso que resucita el peligroso fantasma del ladrillo. Y el PP ha respondido con otras propuestas, alargamiento de la reducción y resurección de la desgravación fiscal, que ponen aún más los pelos de punta sobre la recuperación de la confianza exterior en España. La otra novedad, la extensión del subsidio de formación a los parados, tampoco hace albergar más esperanzas sobre el entendimiento en los mercados de nuestras reformas. 

No sería de extrañar que analistas e inversores respondan en los próximos días con nuevas caídas en bolsa y subidas del riesgo país. Los expertos van a interpretar las reformas en clave de continuidad de subsidios: más ayudas a parados, o sea más gasto, y desgravaciones a un sector causante de la burbuja 'ladrillera' mundial y financiera después. El apoyo de los gobiernos del PP y después del PSOE al sector de la construcción y de la banca para impulsar la vivienda, ha dado como resultado una gigantesca deuda inmobiliaria familiar y empresarial, y un paro de más de dos millones de personas directamente relacionado con este negocio.

En un pleno histórico por su convocatoria, -urgente, en pleno periodo de vacaciones parlamentarias-, y por el tema,-económico como no podía ser menos en los tiempos que corren-, Zapatero se ha referido a todos los factores externos para justificar la pasividad de nuestra economía. La volatilidad de la bolsas, la ralentización de las economías norteamericana y europeas, las dificultades de Obama para sacar adelante su presupuesto, han servido al presidente Zapatero para justificar la necesidad de este último ajuste fiscal para cumplir con el principal objetivo que se ha marcado como legado de su mandato, la rebaja del déficit público al 6% en 2011.

Pero Zapatero se va del Gobierno de España con una radiografía muy distinta, la del  déficit actual del 9,2 por ciento de su Producto Interior Bruto, un paro del 21 por ciento y casi cinco millones de parados y una deuda de 680.000 millones de euros.

Y con unas administraciones públicas cuyo gasto se ha desbocado, como se refleja en la deuda de 6.208 millones de las diputaciones, de 52.000 de las empresas públicas o 1.480 de las televisiones autonómicas.frente a un cuadro macroeconómico que requiere más recortes de gasto corriente, más apoyo a la creación de empleo y de empresas, y un acuerdo con las administraciones locales y autonómicas, Zapatero ha respondido con más gasolina para comprar casas, más agonía para el parado en forma de subsidio, y un apretón a las empresas para que paguen por adelantado impuesto de sociedades. Y el Gobierno del PP que previsiblemente opta a sucederle, va a recurrir al parecer al original sector de la construcción para salir de nuestros males.

El líder del PP, Mariano Rajoy, tras criticar duramente la iniciativa contenida en el paquete de acciones aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros, ha querido ir más allá: si llega al poder extenderá esa rebaja del IVA doce meses más, es decir, que estará en vigor durante todo el año 2012. La medida, según precisó Rajoy, tendrá “ciertos límites”, diferenciando entre adquisición de primera y segunda vivienda, así como por el precio del inmueble, aunque no concreto cuál serían esas limitaciones. La reducción del IVA hasta 2013 se une a la promesa electoral del PP de reintroducir la desgravación fiscal para la compra de vivienda que el Gobierno eliminó para las rentas medias y altas en julio del pasado año. Una promesa que Rajoy volvió a confirmar desde la tribuna del Congreso de los Diputados.

Ahora, cambio constitucional

La Unión Europea le ha instado una y otra vez a que se tome en serio el deterioro de la economía española y a que vaya más allá, ya que lo que ha hecho hasta ahora no es suficiente.Se ha tocado el bolsillo a los españoles, pero ahora hay que aplicar la tijera al 'despiporre' de las distintas administraciones públicas, central, autonómica, municipal y diputaciones provinciales, que ha motivado incluso un cambio en las agencias de calificación de riesgo a la hora de analizar la economía española para sancionar la calificación de la deuda, y es la de tener en cuenta el estado de los presupuestos distintos al de la administración central.

Y Zapatero ha respondido con una huida hacia adelante en forma de llamamiento a la reforma de la Constitución para incluir por ley el límite de déficit con el acuerdo de la oposición. Pero, ¿tiene sentido cuando ya hay un decreto ley que establece todos los capítulos de estabilidad presupuestaria (ingresos, gastos, límite de endeudamiento, importes de emisión de deuda pública), que data de 2007 y que nadie, ni PP ni PSOE, han cumplido?

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