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martes, 23 de agosto de 2011

Héctor Cúper: El Técnico al que no le gusta descansar

Fútbol

Está cerca de completar dos décadas casi sin interrupciones en su duro oficio



Héctor Cúper se siente un privilegiado porque un país (España) que tiene un 20 por ciento de desocupación y una profunda recesión le vuelve a abrir las puertas para trabajar de lo que lo apasiona.

-Lleva 19 años dirigiendo sin parar. ¿Se lo pide el cuerpo, no puede estar inactivo? 

-Bueno, dentro de esos 19 años tuve alguna pequeña pausa de casi siete meses cuando me fui de Inter de Milán. Pero sí, la verdad es que no paré mucho, este trabajo no te permite hacerlo, he estado siempre en movimiento. A veces estás en un lado y te vienen a buscar de otro. Las vacaciones las tenemos cuando no hay torneo. ¿Si así me lo pide el cuerpo? Esto es lo que me gusta, no siento el cansancio, sí un poco el estrés. El fútbol es una cosa muy fuerte. Mientras tenga trabajo hay que aprovecharlo porque el fútbol tiene diferentes momentos. Me quedo con esta vorágine que vivo.

-¿Nunca le interesó volver a la Argentina desde que, en 1997, se fue de Lanús? 

-Sí, siempre estuve pendiente de volver. Me aparecieron oportunidades, pero no en el momento justo. Tuve varias ofertas, inclusive una de Boca hace algunos años, pero estaba dirigiendo.

-Racing de Santander se acogió a la ley concursal, pasa por problemas económicos, no dispone de mucho dinero para refuerzos. Casi es un panorama parecido al que podría encontrar en la Argentina. ¿Qué lo llevó a aceptar la propuesta? 

- Hay dificultades para contratar jugadores, es un problema importante. Todo lo que se pida lo tienen que aprobar los administradores concursales. Estamos muy atados. O cierran los números o no se hace nada. Los clubes no son ajenos a los problemas económicos que viven España y gran parte de Europa. Cuando acepté la oferta no era seguro que Racing fuera a entrar en la ley concursal. El desafío más interesante era volver a la Liga española. Es un torneo espléndido. Más allá de que asumo en un equipo con dificultades, volver a España es un estímulo. Y si no, empiezo al revés: ¿por qué no?, ¿por qué rechazar el ofrecimiento? Si dificultades hay siempre, ya sea en alguno de los clubes top ten o en los que luchan por la permanencia. Tenía ofertas de los Emiratos Árabes, para seguir en Grecia, pero no dudé en venir a Racing.

-El club fue comprado en enero por el magnate indio Ahsan Ali Syed... 

-Sí, hizo una pequeña inversión y grandes promesas. Se gastó en función de esas promesas. Yo no conozco muy bien la historia, pero de un día para el otro desapareció y ya no hubo ese dinero con el que se pensaba contar. Hasta que este señor no venda las acciones o una ley se las quite, nadie de afuera, como podría ser un sponsor o el gobierno de Cantabria, puede aportar un capital importante para ir dando soluciones.

-¿Mantiene las mismas ganas y motivación que cuando en 1997 llegó a Mallorca y provocó una revolución hasta convertirse en el mejor técnico en la historia del club? 

-Sí, estoy como la primera vez, como dice la canción de (Alberto) Cortez. Al fútbol lo sigo queriendo como el primer día. El día que me dé cuenta de que algo no funciona, que me cuesta levantarme o me supera el estrés, lo pensaré dos veces porque a lo mejor es el momento del retiro. Pero por ahora no.

-En la temporada pasada, Racing luchó hasta el final para salvarse del descenso. ¿El panorama es similar para la actual? 

-Por estos problemas económicos se fueron seis o siete jugadores importantes, de primer nivel. Hoy por hoy, estamos trabajando con muchos juveniles y futbolistas del Racing B. Vamos de a poco. El objetivo primordial es mantenernos en primera división. No sería lógico pensar en algo más, aunque en el fútbol nunca se sabe.

-Lautaro Acosta fue una de las grandes promesas del fútbol argentino que emigraron temprano, pero nunca se consolidó en las tres temporadas que estuvo en Sevilla. Ahora llegó a Racing, ¿cree que va a despegar? 

-Espero que ésta sea su temporada. Sevilla pagó mucho dinero por él (11 millones de dólares), pero sufrió bastantes lesiones y eso lo fue relegando en un equipo que tiene grandes futbolistas. Le costó ratificar lo que había mostrado en la Argentina. Ahora está bien, muy motivado, él sabe que tiene una deuda con España y el fútbol europeo. Se lo ve entusiasmado. Tiene condiciones de gran jugador. Espero que sea el año de su despegue.

-¿Hay que prepararse para otra liga gobernada por Barcelona y Real Madrid? 

-Sí, no creo haya otras opciones. El campeón será uno u otro. El Valencia no está mal, puede hacer un poco de fuerza, pero casi todos los equipos se encuentran uno o varios escalones por debajo. El Atlético de Madrid se debilitó sin Agüero. Aquí hay cuatro ligas: Real Madrid y Barcelona pelean por el título; después están los que aspiran a la Liga de Campeones, otros que tienen por objetivo la Liga Europa y el resto que lucha para salvar la categoría. Hay que ver qué pasa con Málaga, que gastó un dinero impresionante en refuerzos y a lo mejor se ubica en puestos europeos. El Athletic Bilbao, con Bielsa, también despierta expectativas. Siempre surge algún tapado. El año pasado fue el Espanyol de Pochettino, aunque se cayó en el final.

EL KARMA DE LAS FINALES
Cúper obtuvo con Lanús la Copa Conmebol en 1996. Ya en Europa, redondeó muy buenas campañas en Mallorca, Valencia e Inter, con el estigma de haber perdido varias finales. "Para perder una final, primero hay llegar. Prefiero eso y no quedar eliminado antes", expresó Cúper.
Fuente: lanacion.com

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