Asturias - Oviedo
Camilo de Blas transforma en helado el típico pastel ovetense de almendra y yema «con el objetivo de que se convierta en el postre de San Mateo»
Concurso de rock en San Mateo 2010. |
E. VÉLEZ
A partir de este verano uno de los dulces típicos de la ciudad se puede degustar en forma de helado. La pastelería Camilo de Blas presenta estos días el nuevo producto en la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA).
Según el propietario de la confitería, José Juan de Blas, «nuestro objetivo es convertir el helado de carbayón en el postre de San Mateo. De la misma forma que la gente se toma un «bollu preñáu» y una botella de vino, queremos que rematen la comida con nuestra novedad. En Gijón estamos probando el mercado». Para De Blas, en los quince días que la FIDMA lleva abierta la reacción de los clientes ante el helado ha sido buena: «A la mayoría de la gente le encanta, porque le recuerda al carbayón de verdad pero con una textura diferente».
La idea de hacer un helado a partir del pastel surgió con motivo del regreso de la confitería ovetense a un pabellón de la FIDMA este año. «Hacía muchísimo tiempo que no estábamos en la feria de Gijón. Al volver creímos que lo mejor era dar a probar algo revolucionario. Exactamente igual que hizo mi abuelo». En 1924 el Ayuntamiento de Oviedo encargó a José de Blas, fundador de la actual pastelería ovetense, la elaboración de un postre especial que representase a la ciudad en la primera Feria de Muestras de Asturias en Gijón. «Mi abuelo mezcló almendras, yemas y azúcar, y lo recubrió de una capa gruesa de azúcar glas. En ese momento nació el carbayón», explica De Blas. Según el confitero, pese a que en la actualidad la FIDMA celebra su edición número 55, «ya se habían organizado otras muestras. La primera fue hace 87 años, pero hubo un parón a partir de la guerra y se retomó a finales de la década de los cuarenta».
Tras concebir el proyecto de elaboración del helado de carbayón, el proceso de pruebas se prolongo durante 15 días. «Compré una máquina heladera en Italia y traté de adaptar el relleno del pastel a una textura helada sin que perdiera su esencia. Después de probar diferentes temperaturas de elaboración y varios productos lácteos naturales, conseguí una masa mantecosa que sabe igual que un carbayón», comenta De Blas.
Los comentarios de los clientes después de probar el helado son muy variados. Según el confitero, hay quien repite nada más tomar uno y quien se queda completamente satisfecho. «Hoy un turista me dijo que se había pedido el helado de postre y que parecía que había hecho una comida más». Las más curiosas son las reacciones de los turistas, «a los que primero hay que explicar qué un carbayón, además de un vecino de Oviedo, también es un pastel, y ahora un helado».
La pastelería Camilo de Blas ofrecerá el helado en septiembre, coincidiendo con las fiestas mateínas. Según De Blas, el resto del año «dependerá de la demanda del mercado que mantengamos el producto o no».
A partir de este verano uno de los dulces típicos de la ciudad se puede degustar en forma de helado. La pastelería Camilo de Blas presenta estos días el nuevo producto en la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA).
Según el propietario de la confitería, José Juan de Blas, «nuestro objetivo es convertir el helado de carbayón en el postre de San Mateo. De la misma forma que la gente se toma un «bollu preñáu» y una botella de vino, queremos que rematen la comida con nuestra novedad. En Gijón estamos probando el mercado». Para De Blas, en los quince días que la FIDMA lleva abierta la reacción de los clientes ante el helado ha sido buena: «A la mayoría de la gente le encanta, porque le recuerda al carbayón de verdad pero con una textura diferente».
La idea de hacer un helado a partir del pastel surgió con motivo del regreso de la confitería ovetense a un pabellón de la FIDMA este año. «Hacía muchísimo tiempo que no estábamos en la feria de Gijón. Al volver creímos que lo mejor era dar a probar algo revolucionario. Exactamente igual que hizo mi abuelo». En 1924 el Ayuntamiento de Oviedo encargó a José de Blas, fundador de la actual pastelería ovetense, la elaboración de un postre especial que representase a la ciudad en la primera Feria de Muestras de Asturias en Gijón. «Mi abuelo mezcló almendras, yemas y azúcar, y lo recubrió de una capa gruesa de azúcar glas. En ese momento nació el carbayón», explica De Blas. Según el confitero, pese a que en la actualidad la FIDMA celebra su edición número 55, «ya se habían organizado otras muestras. La primera fue hace 87 años, pero hubo un parón a partir de la guerra y se retomó a finales de la década de los cuarenta».
Tras concebir el proyecto de elaboración del helado de carbayón, el proceso de pruebas se prolongo durante 15 días. «Compré una máquina heladera en Italia y traté de adaptar el relleno del pastel a una textura helada sin que perdiera su esencia. Después de probar diferentes temperaturas de elaboración y varios productos lácteos naturales, conseguí una masa mantecosa que sabe igual que un carbayón», comenta De Blas.
Los comentarios de los clientes después de probar el helado son muy variados. Según el confitero, hay quien repite nada más tomar uno y quien se queda completamente satisfecho. «Hoy un turista me dijo que se había pedido el helado de postre y que parecía que había hecho una comida más». Las más curiosas son las reacciones de los turistas, «a los que primero hay que explicar qué un carbayón, además de un vecino de Oviedo, también es un pastel, y ahora un helado».
La pastelería Camilo de Blas ofrecerá el helado en septiembre, coincidiendo con las fiestas mateínas. Según De Blas, el resto del año «dependerá de la demanda del mercado que mantengamos el producto o no».
Fuente: lne.es
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