Por José Antonio González (*)
El máximo representante de los empresarios españoles, el catalán Joan Rosell ha manifestado que su fórmula para salir de la crisis consiste en “dar aire a las empresas” recortando el gasto público y privatizando los servicios públicos.
En esencia, justifica la necesidad de estas medidas acusando a los servicios públicos de mantenedores de vagos y maleantes. Por eso critica a los parados defraudadores, a los trabajadores absentistas, a los enfermos que abusan de la Seguridad Social, a los estudiantes repetidores y a los funcionarios ineficientes y prepotentes.
El presidente de los empresarios españoles y aragoneses, no está en contra del gasto militar, ni del fondo de rescate a los bancos, ni de la milmillonaria inversión en el AVE para que viajen más rápido los más pudientes, mientras el resto tiene que coger el bus, ni de los millones de euros en subvenciones que reciben sus organizaciones empresariales.
Tampoco se manifiesta en contra de los que defraudan al fisco, causando pérdidas equivalentes al 22% de nuestra economía ni en contra de aquellos empresarios que no dan de alta a los trabajadores en la Seguridad Social, ni contra aquellos que llevan sus dineros a los paraísos fiscales. De estos este señor no dice nada.
Los más débiles son unos mangantes, mientras que los más fuertes son unos santos.
Por eso, como solo habla del fraude de los enfermos, estudiantes, parados, trabajadores y funcionarios debemos preguntarnos cuáles son sus verdaderas intenciones. Para mí resultan muy claras. Quiere convencernos de que el sistema público es un desastre para justificar que sus empresas ganen dinero gestionando la Sanidad, la Educación y la Protección Social, para lo cual le sobran los funcionarios.
Todo el gasto público del Estado supuso en el año 2010 un total de 425.396 millones de euros, un 40% del PIB. Un excelente nicho de mercado, que podrá quedarse si es capaz de engañarnos. Así que, atentos y atentas, no sea que pongamos a la zorra a cuidar de nuestras gallinas.
(*) Secretario General de la Organización Sindical de Trabajadores de Aragón (OSTA)
Foto: Trabajador mecánico ajustando una máquina de vapor. Fotografía de Lewis Hine, 1920.
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