Pese a que la cifra no es muy espectacular, es la primera vez desde que comenzó la crisis del ladrillo que se aligera la bolsa de inmuebles sin vender, que todavía acumula 11.063 casas en la provincia.
| El ritmo de ventas se recupera poco a poco, aunque todavía registra pérdidas, según el Ministerio de Fomento. |
Poco a poco, el stock de viviendas que se quedaron vacías cuando la crisis de crédito se propagó como la pólvora se va reduciendo. Eso sí, con mucha calma, porque las ventas siguen sin despegar con la velocidad necesaria para 'sanear' las bolsas inmobiliarias de los promotores y, sobre todo, de las entidades financieras. El Ministerio de Fomento publicó ayer el informe sobre el stock de vivienda nueva al cierre de 2010 y los datos apuntan que la provincia de Granada cuenta todavía con más de 11.000 viviendas vacías que esperan comprador. En concreto, con 11.063. Y lo cierto es que esta cifra no se diferencia demasiado de la registrada a finales de 2009, cuando el stock contaba con 11.422 inmuebles. Desde entonces, por tanto, la bolsa de viviendas vacías de la provincia apenas se ha reducido un 3,72%. Dicho de otra forma, algo más elocuente, el mercado sólo ha sido capaz de absorber 428 viviendas del stock inmobiliario.
Evidentemente, no es un dato absoluto, sino que se trata de la diferencia entre las viviendas cuya construcción ha finalizado -puesto que muchas de ellas habrán ido a parar directamente al stock- y las viviendas vendidas a lo largo del año. Estos factores son los que determinan el tamaño de la bolsa de viviendas sin vender de Granada, y los que, en cierto modo, permiten ser ligeramente optimistas.
Sobre todo porque, pese a que la reducción del stock ni siquiera llegue al medio millar de viviendas, los dos indicadores principales que lo determinan muestran datos más esperanzadores. Según las estadísticas del Ministerio de Fomento, a lo largo de 2010 se vendieron en la provincia 9.366 viviendas libres de nueva construcción, mientras que en 2009 esta cifra fue de 9.897. Aunque las compraventas arrojan todavía una caída del 5,4%, este descenso es mucho menor que los registrados en los años anteriores de la crisis del ladrillo. En 2009, por ejemplo, la caída de las ventas fue del 23,7%; y en 2008, del 30,1%. Si la tendencia al alza continúa, el ritmo de disminución del stock será cada vez mayor.
Y más aún teniendo en cuenta que la incorporación de nuevas viviendas al stock se va reduciendo paulatinamente a medida que finalizan las obras de las pocas promociones que comenzaron en vísperas de la crisis o con la recesión ya instalada en la economía española. Los mismos datos del Ministerio de Fomento señalan que a lo largo de 2010 apenas se terminaron de construir 3.811 viviendas en la provincia, una cifra que poco tiene que ver con la del año anterior, cuando los promotores sacaron al mercado 9.010 viviendas de obra nueva. Esta caída de la finalización de inmuebles, del 57,7%, ha posibilitado una ralentización de la acumulación de stock, que de este modo ha llegado a reducirse en el último año. Porque el año anterior en lugar de disminuir, la bolsa de viviendas vacías siguió aumentando, pasando de las 11.422 de finales de 2008 a 11.491. Así que el tímido descenso del 3,7% que ha registrado el stock inmobiliario de la provincia es el primero desde que comenzó la crisis del ladrillo.
El secretario general de la Asociación de Constructores y Promotores (ACP), Francisco Martínez Cañavate, explicó que el dato es "muy positivo" y aseguró que 11.000 viviendas no son tantas, sobre todo teniendo en cuenta que en zonas como la capital, Motril o el Área Metropolitana la oferta ya es muy reducida. "El stock sigue hacia abajo y surgen oportunidades importantes", indica el representante de los constructores, que apuntó la necesidad de iniciar nuevas promociones inmobiliarias que sean capaces de atender la demanda una vez que se consuma la bolsa de viviendas vacías.
Evidentemente, no es un dato absoluto, sino que se trata de la diferencia entre las viviendas cuya construcción ha finalizado -puesto que muchas de ellas habrán ido a parar directamente al stock- y las viviendas vendidas a lo largo del año. Estos factores son los que determinan el tamaño de la bolsa de viviendas sin vender de Granada, y los que, en cierto modo, permiten ser ligeramente optimistas.
Sobre todo porque, pese a que la reducción del stock ni siquiera llegue al medio millar de viviendas, los dos indicadores principales que lo determinan muestran datos más esperanzadores. Según las estadísticas del Ministerio de Fomento, a lo largo de 2010 se vendieron en la provincia 9.366 viviendas libres de nueva construcción, mientras que en 2009 esta cifra fue de 9.897. Aunque las compraventas arrojan todavía una caída del 5,4%, este descenso es mucho menor que los registrados en los años anteriores de la crisis del ladrillo. En 2009, por ejemplo, la caída de las ventas fue del 23,7%; y en 2008, del 30,1%. Si la tendencia al alza continúa, el ritmo de disminución del stock será cada vez mayor.
Y más aún teniendo en cuenta que la incorporación de nuevas viviendas al stock se va reduciendo paulatinamente a medida que finalizan las obras de las pocas promociones que comenzaron en vísperas de la crisis o con la recesión ya instalada en la economía española. Los mismos datos del Ministerio de Fomento señalan que a lo largo de 2010 apenas se terminaron de construir 3.811 viviendas en la provincia, una cifra que poco tiene que ver con la del año anterior, cuando los promotores sacaron al mercado 9.010 viviendas de obra nueva. Esta caída de la finalización de inmuebles, del 57,7%, ha posibilitado una ralentización de la acumulación de stock, que de este modo ha llegado a reducirse en el último año. Porque el año anterior en lugar de disminuir, la bolsa de viviendas vacías siguió aumentando, pasando de las 11.422 de finales de 2008 a 11.491. Así que el tímido descenso del 3,7% que ha registrado el stock inmobiliario de la provincia es el primero desde que comenzó la crisis del ladrillo.
El secretario general de la Asociación de Constructores y Promotores (ACP), Francisco Martínez Cañavate, explicó que el dato es "muy positivo" y aseguró que 11.000 viviendas no son tantas, sobre todo teniendo en cuenta que en zonas como la capital, Motril o el Área Metropolitana la oferta ya es muy reducida. "El stock sigue hacia abajo y surgen oportunidades importantes", indica el representante de los constructores, que apuntó la necesidad de iniciar nuevas promociones inmobiliarias que sean capaces de atender la demanda una vez que se consuma la bolsa de viviendas vacías.
Fuente: granadahoy.com
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