
En 2004, la policía holandesa detuvo a un hombre en la ciudad de Utrecht por mantener relaciones sexuales con el pony de su vecino; pero como la normativa de los Países Bajos no tipificaba entonces el bestialismo como delito, el detenido fue puesto en libertad. La noticia generó tal revuelo social que, finalmente, en febrero de 2010 el Senado holandés aprobó la
prohibición de cometer actos indecentes con los animales así como
distribuir, exhibir, fabricar, importar, exportar o transmitir en cualquier soporte actos lascivos en los que estén involucrados seres humanos y animales, con un ajustado margen de 39 votos a favor frente a 34 en contra.
¿Cómo se regula actualmente esta parafilia en España y en otros países? ¿Jurídicamente, se puede hablar de violar a un animal? Un artículo polémico que ya puedes leer en el portal
Criminología y Justicia.
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