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jueves, 31 de mayo de 2012

La salida de capitales de España marca niveles récord hasta el mes de marzo

Alcanzó los 97.090,9 millones de euros en el primer trimestre del año como consecuencia de la huida de inversiones en cartera, préstamos y depósitos.
 
EFE, MADRID | Actualizado 31.05.2012 - 12:52 
La salida neta de capitales del país (sin contar con las operaciones del Banco de España) alcanzó los 97.090,9 millones de euros en los tres primeros meses del año como consecuencia de la huida de inversiones en cartera, préstamos y depósitos. En el mismo periodo de 2011 el saldo era positivo y se acumulaba una entrada neta de capital de 20.887,1 millones, de acuerdo con los datos de la balanza de pagos publicados por el Banco de España.

Las inversiones en préstamos, depósitos y repos (operaciones con pacto de recompra) acumularon salidas netas por valor de 75.762,1 millones, lo que supone multiplicar por 65 el importe huido un año antes (1.158,8 millones). Las inversiones de cartera generaron salidas netas por valor de 34.385,2 millones, frente a las entradas netas de 22.817,6 millones en el mismo período de 2011.

Frente a las fugas de capital, las inversiones directas originaron en los tres primeros meses del año entradas netas de 7.940,1 millones, cuando un año antes salían 3.520,3 millones. También los derivados financieros originaron entradas netas por valor de 5.116,3 millones, casi el doble de lo registrado en el mismo período de 2011.

El déficit exterior car un 11,9%

El déficit exterior por cuenta corriente se situó en 14.849,7 millones de euros en los tres primeros meses del año, lo que supone un descenso del 11,9 % respecto al mismo periodo de 2011.

El Banco de España explica esta evolución en la disminución del déficit comercial (generado por la factura de la energía comprada en el exterior) y en la ampliación del superávit de la balanza de servicios, gracias al aumento de los ingresos procedentes del turismo y los viajes.

Por el contrario, ha aumentado el déficit de rentas por el incremento de los pagos al exterior (intereses, dividendos y remuneración de trabajos en el extranjero), así como el déficit de trasferencias, que incluye las remesas que envían los emigrantes a sus países de origen. 
Fuente: diariodesevilla.es

España tiene hasta el 18 de junio para negar que es Irlanda

¿IDÉNTICA CRISIS BANCARIA?

Laura de la Quintana, Redacción de Estrategias de Inversión
31/05/2012 - 07:00
 
El camino está trazado. Este miércoles se asentaron las bases para el verano en que España tendrá por delante a pesar de la negativa categórica de la clase política. La Comisión Europa ha propuesto abrir la puerta al rescate de los bancos saltándose hasta ahora el paso intermedio para este tipo de situaciones como eran los estados. Se trata de romper el ‘círculo vicioso’ en que se ha convertido la relación entre la banca nacional y la deuda soberana en momentos en los que el spread de deuda español a diez años rozó el nivel alarmante de 540 puntos básicos y los CDS de España marcan máximos históricos de 579 pb. Sólo un dato: “Irlanda mantuvo la prima de riesgo por encima de 500 pb durante 24 días antes de pedir el rescate”, España lleva en esta cota sólo tres jornadas. ¿Corre el reloj hasta el 18 de junio?

Saltaba la liebre a última hora del martes a raíz de un artículo publicado por el diario Financial Times en el que aseguraba que la Unión Europea habría rechazado inyectar de manera directa dinero en las entidades financieras españolas a petición del Gobierno de Mariano Rajoy. A partir de ese momento comenzó un rally bursátil a la baja y la consecuencia directa sobre el spread de deuda siguiendo, en buena parte, la tónica habitual de nuestros mercados. En todo caso, la Comisión Europea salió al paso con un desmentido en el que se decía que no tenía conocimiento del plan concreto del Ejecutivo, de su petición para ‘prestar’ liquidez a nuestra banca, y que, por lo tanto, no podría negar una ayuda a alguien que no se la había pedido.

Lo que sí hizo es quizás proporcionar una de las noticias más relevantes de este año.
Queda abierta la puerta a la “unificación bancaria” y a aceptar “la recapitalización directa” de la misma a través del Fondo de Rescate Europeo. Esto es, el rescate de la banca está a la vuelta de la esquina puesto que de la aprobación de la propuesta se derivará su entrada en vigor a partir del mes de julio. “Siempre está la oposición alemana”, recuerda David Galán, director de Bolsa General, en su intento de moderar cualquier tipo de conclusión anticipada que cree que “esta situación se habría solucionado hace tiempo con la compra de bonos periféricos por parte del BCE”. En manos de Mario Dragui está el futuro de nuestro país, según el analista, que considera que “si no lleva adelante esta propuesta esta misma semana”, no se sabe “qué podrá suceder” mientras que la economía española entra “en un punto de no retorno”. “Esto es munición para los especuladores”, afirma.

¿Irlanda es España dos años antes?

Las comparaciones son odiosas, pero inevitables en tiempos de dudas sobre nuestro sistema financiero. Para ejemplo, el caso de los CDS: el nivel de los ‘credit default swap’ nacionales alcanzaban esta mañana el máximo histórico de los 579 puntos básicos; Irlanda el día posterior a solicitar su rescate al BCE se encontraba exactamente en el mismo nivel. ¿Casualidad? Javier Flores, de ASINVER, apunta a un dato curioso como es la situación, además, del spread de deuda puesto que en el caso español “éste se mantiene por encima de los 500 pb durante tres días, Irlanda, por su parte, aguantó 24 días hasta que tuvo que ser rescatada”. En suma, la semana del 18 de junio veremos si se cumple la regla.

CDS ESPAÑA, ITALIA, FRANCIA, BÉLGICA (FUENTE: BLOOMBERG)

 En un artículo algo alarmista publicado por el analista Yalman Onaran para la agencia Bloomberg,
se apunta precisamente, en un intento por recalcar las debilidades de nuestro país, a las dos casuísticas que marcan las diferencias entre la situación de la banca española y la irlandesa. De un lado, dice Onaran que las provisiones impuestas por el Gobierno en la segunda reforma financiera del mes de mayo dejan sin cubrir “los más de 1,4 billones de euros en hipotecas y deuda corporativa”. Flores afirma que “en el caso irlandés existía un componente de crédito particular y a empresas muy elevado”, además de la losa del ladrillo, claro está, que constituye el punto en común entre ambos sistemas financieros. “Nuestra banca llega en mejor situación que la irlandesa” en el momento de solicitar ayuda a Frankfurt, afirma el experto.

Segundo punto en discordia según Bloomberg, la relación entre la deuda soberana y la banca. “La cantidad de deuda soberana española en manos de bancos nacionales saltó en un 32% hasta los 231.000 millones de euros hasta el mes de febrero”. No obstante, el nivel de endeudamiento nacional no es tan elevado como el registrado por Irlanda e incluso, comenta Javier Flores, “yéndose el ratio de deuda sobre el PIB hasta el 100%, la situación es mucho mejor”. Es ahí donde el diario The Wall Street Journal fija una diferencia teniendo en cuenta que la CE “no quiere que el tipo de reparto sea igual al que se ha dado con Grecia, Portugal e Irlanda” debido a que el Gobierno “habría reconocido la necesidad de compartir esa carga”.


Siendo conscientes que los CDS se encuentran en idénticos niveles en los casos español e irlandés en ‘la previa a…’ y que la banca es el principal problema para salir adelante, la Historia, siempre en base a ella, colocaría a España en el tercero de los pasos a seguir en ‘el desarrollo de un rescate’:

1. Primer paso: petición de ayuda a la Comisión Europea. ¿Rajoy ya lo habría hecho? Eso depende de la interpretación que se dé a las palabras del presidente, pero a todas luces, sí, al menos en público.

2. La CE estudia la propuesta, en nuestro caso, la inyección de liquidez del Fondo de Rescate Europea al sistema financiero español. En principio, la Comisión no habría recibido tal escrito, aunque ya habla de “unificar” a la banca y de ‘recapitalización directa’.


3. Votación y aprobación por parte de las autoridades que, en este caso, estarían pendientes, nada extraño en este afán por ‘negar la mayor’.


4. Exigencias. Bruselas ya ha puesto seis condiciones, ‘peticiones’, a España en relación a la banca en su mayor medida relacionadas con la fiscalidad. En primer término, se pide un ‘ajuste’ nuevamente a las Comunidades Autonómas para “garantizar la consecución de los objetivos de déficit”. Además, acelerar el proceso por el que se aprobó el retraso de la edad de jubilación hasta los 67 años y que, en principio, estaba contemplado para una implantación progresiva hasta 2027, subir el IVA –no anunciado de manera concreta por el Ejecutivo, pero a todas luces más que previsible incluso para este año- y medidas relacionadas con el empleo tales como impulsar la reforma laboral así como el Plan de Acción Juvenil.


La última medida en cuestión –que es la que aquí nos atañe- es la relativa a la reforma del sistema financiero. En línea con lo publicado por el WSJ, la Comisión Europea recuerda a España que no se tienen en cuenta las pérdidas por hipotecas y créditos a las PYMES. “La exposición a la construcción y la vivienda representa el 10% de sus activos totales a diciembre de 2011”, de la cual “la mitad ya es problemática y podría aumentar a medida que los promotores sean incapaces de pagar”, afirma la CE.

En Irlanda se decidió nacionalizar directamente, en nuestro país por contra se habla aún de ‘intervención’ estatal. “El problema es que se está dudando en si crear un banco malo y al final éste va a ser el Estado”, asegura David Galán. Pero, ¿es suficiente el dinero que ha puesto el Gobierno sobre la mesa para nuestro sistema financiero? Probablemente no y a los cálculos hay que remitirse. Flores afirma que “si aplicamos los criterios seguidos con Bankia para pensar en un rescate a la banca estaríamos hablando de unos 60.000 millones de euros”, aunque reconoce el analista que hay ciertos datos que hacen pensar en una cantidad que podría rondar los 200.000/300.000 millones. En esta línea, JP Morgan eleva esta cantidad hasta los 350.000 millones de euros de los que 75.000 millones irían íntegros a ‘rescatar’ el sistema financiero. David Mackie, analista de la casa americana, considera que España se encuentra “cada vez más cercana al EFSF” y habla eso sí de un rescate a nivel nacional, sin ceñirse de manera exclusiva al sistema bancario.

Sólo la cifra estimada por JP Morgan es superior a la que se estimó para Irlanda, que va ya por el quinto tramo de su rescate, cifrada en un horquilla de entre 80.000 y 90.000 millones de euros. Pero, con todos los números sobre la mesa, ¿España tiene aún capacidad de maniobra? El consenso de analistas afirma categóricamente que no, pese a que existen fórmulas para reducir las consecuencias de un hipotético salvavidas de Bruselas. “Dos decisiones”, apunta Javier Flores, “una bajada de tipos de interés que sería muy beneficiosa para toda la eurozona, también para Francia y Alemania, y el compromiso de ayuda a la banca. Tras ello, se podría considerar apagado el fuego”.

Quiebra técnica


Descartados los países rescatados que se encuentran en situación de quiebra técnica, tanto España como Italia se encuentran peligrosamente cerca y no es la primera ocasión puesto que nuestros vecinos transalpinos ya vivieron esta misma situación hace unos meses. La rentabilidad exigida por el bono a diez años español escalaba a cierre del mercado hasta el 6,66%, mientras que para el bono a cinco años se pedía un 6,13%. En el caso de Italia, sus tipos exigidos, aunque más bajos, se encuentran peligrosamente cerca: bono a 10 años en 5,93%; el de cinco se paga al 5,55%.

Los analistas habla de un “problema de tiempos” en el sentido de negación constante por parte del Gobierno de negar la existencia de una burbuja inmobiliaria hasta que ya era demasiado tarde.
“En 2008 estalló la crisis subprime y muchos gobiernos sanearon el balance de los bancos. España ha ido retrasando los deberes”.

Además, el hecho de que el oro haya dejado de ser el activo refugio supone un problema para los inversores que se han visto casi obligados a buscar cobijo en “el bono alemán y de Reino Unido” porque otro problema es, además, que “el banco suizo está intervenido, sino seguro que todo el dinero se iría ahí. Estamos en un punto en el que todo depende de la Unión Europea”, afirma Galán. “¿Hasta qué punto no estamos ya intervenidos?”

BONO ESPAÑA & ALEMANIA, 10 AÑOS (FUENTE: BLOOMBERG)

La CE aprieta y acabará ahogando

EP/Ag

La Comisión Europea solicitó este miércoles a España más consolidación fiscal en las Comunidades Autónomas, ampliar la base de impuestos directos como el IVA y adelantar el retraso de la edad de jubilación, a cambio de lo que podría dar al país un año más, hasta 2014, para reducir su déficit al 3% del PIB. Como ya aseguró el comisario económico Olli Rehn, "no sería un cheque en blanco" para Madrid.Un mayor ajuste de los precios de la vivienda para facilitar la venta de inmuebles y reducir la exposición del sector financiero al ladrillo y asegurar una puesta en marcha eficaz de la reforma laboral forman parte también de las exigencias de Bruselas.

"La aplicación estricta de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y la adopción de medidas fiscales a escala regional mitigarían los riesgos de desvío", afirma la Comisión en las recomendaciones de este miércoles para España, en las que también advierte que las "potenciales" operaciones de rescate financiero para el país pueden suponer un riesgo para el déficit, actualmente en el 8,9% del PIB.

El objetivo de déficit para 2013 se mantienen de momento en el 3%, pero el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) prevé que puede concederse un año más a países que hayan realizado esfuerzos suficientes y se encuentren en una situación económica especialmente desfavorable, como podría ser el caso de España.

Bruselas considera que "hay una falta de información sobre las medidas de consolidación fiscal anticipadas a partir de 2013, que aún no han sido especificadas" y recalca que "cumplir con los objetivos de déficit a todos los niveles de las administraciones es indispensable".

Por eso, requiere un ajuste estructural tanto en el gasto como en los ingresos con medidas como la reorientación de la carga fiscal sobre el empleo hacia el consumo y el medio ambiente y la ampliación de la base de impuesto como el IVA y racionalizando los subsidios.

"España tiene cierto margen para mejorar la eficiencia de su sistema financiero", asegura la CE.

"El IVA en España equivalió sólo el 5,5% del PIB en 2010, el más bajo de la UE", añade y afirma que el 18% que suele aplicarse en el país es de los más reducidos.

Asimismo, estima que la existencia de IVA "super-reducido" (4%) y "reducido" (8%), junto a las exenciones existentes y la evasión fiscal dejan la recaudación en un 42% del nivel teóricamente posible.

Los ingresos por impuestos al tabaco y al alcohol son también relativamente bajos y hay espacio para aumentar las tasas a los combustibles para el transporte, según Bruselas.

La Comisión alerta también de que el sistema financiero español sigue demasiado expuesto los activos inmobiliarios y considera que aunque las recientes reformas van al origen del problema aún existen otras exposiciones de riesgo como los préstamos a las pymes y las hipotecas para vivienda.

El Ejecutivo de la UE duda, por otro lado, de la eficacia de las políticas activas de empleo en España y de las agencias de empleo, y critica la escasa coordinación entre servicios de empleo nacionales y regionales.
"Priorizar" el gasto público para el crecimiento

La Comisión Europea ha recomendado este a los países del euro "dar prioridad" al gasto público productivo para potenciar el crecimiento, a la vez que prosiguen las medidas de consolidación fiscal para que sus economías "no pierdan credibilidad".


Así se establece en la evaluación de la Comisión Europea para 2012 de las reformas nacionales y programas de estabilidad de los países de la eurozona, en la que se propone impulsar la creación de empleo con nuevas políticas y una bajada de la fiscalidad laboral.

"Mientras prosigue la necesidad de respetar la consolidación fiscal, el gasto público productivo necesita ser una prioridad", señala en su escrito de revisión la CE.
Fuente: 

Bruselas no logra frenar el vendaval

La Comisión da un año extra a España para rebajar el déficit al 3%
El récord de la prima de riesgo de la deuda hace suspirar por un apoyo inmediato
Bruselas 31 MAY 2012 - 00:16 CET

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn (centro), junto a Algirdas Semeta (izquierda), comisario europeo de Fiscalidad y Unión Aduanera, y el comisario europeo de Empleo y Asuntos Sociales, Laszlo Andor (derecha). / OLIVIER HOSLET (EFE)
Lo importante y lo urgente. España se hunde en la recesión y tiene serias dificultades con su deuda pública: eso es lo importante. Y esto es lo urgente: Madrid tiene un problema mayúsculo en la banca, que necesita dinero público por la vía rápida para taponar las vías de agua que han dejado el sonoro pinchazo inmobiliario y la esperpéntica nacionalización de Bankia. En Bruselas y en las capitales europeas sube como la espuma la opinión de quienes consideran que el Gobierno de Rajoy puede verse abocado a solicitar una intervención europea porque el tiempo se echa encima sin que se vislumbre nada parecido a una solución para el sistema bancario, que va a requerir fondos públicos a paletadas. Frente a ese veredicto, la Comisión Europea dio este miércoles algo de aire a España, protagonista absoluto de la crisis europea en este momento, al conceder un año más —con condiciones— para rebajar el déficit al sacrosanto 3% del PIB. Un año extra para la parte importante del problema, la fiscal. Pero nada de nada para lo urgente. La peor solución para sacudirse la presión de los mercados suele ser dar una respuesta a medias, quedarse en tierra de nadie: ese balón de oxígeno en el déficit público llega cuando la tensión está en máximos en lo relativo al sistema financiero. Y ni Europa ni el Gobierno ni el Banco Central Europeo (BCE) dieron una sola señal de optimismo en medio de ese paisaje alterado y convulso de la banca española.
Madrid quiere evitar a toda costa pedir el dinero a Europa por el estigma que eso supone
Los mercados penalizaron la falta de soluciones definitivas a una crisis que ha dejado de ser fiscal y financiera para convertirse en eminentemente política. La prima de riesgo, el sobrecoste que exigen los inversores al bono español a 10 años frente al alemán, alcanzó los 540 puntos básicos, un nuevo máximo histórico de esta medida de la solvencia de la deuda soberana española desde que existe el euro. Hay que remontarse a 1993 para encontrar niveles similares. El tipo de interés de la deuda a 10 años llegó a tocar el 6,7%. Y aun así, todavía hay algo de margen. Pero no demasiado: el bono italiano alcanzó el 7,5% justo antes de que Europa exigiera la salida de Silvio Berlusconi del Gobierno; y los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal se produjeron en torno al 8,5%.

A falta de una, España tiene todavía otra segunda prima de riesgo: la cotización de Bankia, portada de los grandes medios internacionales a diario. La antigua Caja Madrid de Rodrigo Rato llegó a caer este miércoles cerca del 15% y cerró con un descenso superior al 8%. Los problemas se acumulan: al terremoto diario causado por Bankia se suma la reciente dimisión del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, con la credibilidad del supervisor en caída libre tras las críticas del propio Gobierno.
Es muy improbable que en un plazo de unas semanas, cuando se conozcan las auditorías a la banca española, el dinero esté disponible para invertirlo en España por esa vía
El BCE contribuyó al caos con un cruce de notas de prensa en las que, a la postre, venía a confirmar que no es partidario de recapitalizar Bankia y el resto de las entidades que lo necesiten con deuda pública, tal y como pretendía en principio el Gobierno. No se transforma a un país y no se sale de una crisis desmesurada como esta sin ser capaz de contar una historia. Y el Ejecutivo "no ha contado aún a las claras cuáles son sus planes para Bankia y para el resto del sector cuando falta ya poco más de un mes para ver cuáles son las verdaderas necesidades de la banca española", indicaron fuentes europeas. El agujero puede ascender a algo más de 50.000 millones de euros, según distintas fuentes, aunque esa cifra es aún aventurada. "O el sector financiero español consigue ese capital, algo improbable, o el Estado inyecta fondos públicos, algo que parece difícil en este momento de desconfianza con todo lo que huela a España, o será imposible evitar un rescate europeo que gana enteros a cada día que pasa", explicaron fuentes financieras en Washington.

Cuando la prima de riesgo llega a los 200 puntos, se enciende la señal de advertencia. A los 400 suenan las alarmas. A los 600 es el fin, y España lleva varios días acercándose peligrosamente a esa cota. La presión no cedió este miércoles, aunque sí hubo un momento en el que pareció que España se alejaba de territorio comanche: en un doble mensaje positivo para Madrid, junto con el mayor plazo para el déficit la Comisión —el brazo ejecutivo de la UE— dio a entender que está trabajando en un proyecto de unión bancaria, que incluye un fondo de garantía de depósitos y, sobre todo, un mecanismo de resolución de entidades financieras que podría permitir al fondo de rescate inyectar dinero directamente en los bancos, sin pasar por los Estados.
Cuando la prima de riesgo llega a los 200 puntos, se enciende la señal de advertencia. A los 400 suenan las alarmas. A los 600 es el fin, y España lleva varios días cerca de esa cota
Durante unos minutos se abrió el cielo para el riesgo país español: Madrid quiere evitar a toda costa pedir el dinero a Europa por el estigma que eso supone. Los fondos internacionales huirían de España inmediatamente en busca de refugios más seguros; ni siquiera sería descartable un pánico bancario en ese caso, según los expertos más agoreros, que son cada día más. Pero inyectar los fondos directamente en las entidades, sin que el Gobierno se viera obligado a pedir ayuda, permitiría sortear el tabú de una intervención (en realidad no tan tabú: Grecia, Irlanda y Portugal tardarán mucho tiempo en poder volver a financiarse por sí solos). Eso supondría una medida del agrado de España, y al parecer también de los mercados, que por unos minutos saludaron esa posibilidad con un vaivén optimista.

Nuevos sacrificios
 
La confianza duró lo que tardó el vicepresidente Olli Rehn en cortar de raíz esa opción: "Las inyecciones directas a los bancos no son posibles actualmente", zanjó. Esa medida podría estar disponible dentro de unos meses, si los socios europeos se ponen de acuerdo. Pero es muy improbable que en un plazo de unas semanas, cuando se conozcan las auditorías a la banca española, el dinero esté disponible para invertirlo en España por esa vía. Porque además, como de costumbre, Alemania (y otros países) no quiere oír hablar de esa posibilidad.
"Allá donde hay peligro también surge la salvación", dice un verso de Hölderlin, tan alemán como el BCE, probablemente la única institución que tiene algo parecido a la salvación para España
A falta de respuestas para los problemas urgentes, al menos hubo un gesto para lo importante. "España tendrá un año más para cumplir con el déficit", dijo Rehn, tal como había avanzado este periódico. Un año más con unos cuantos condicionales: siempre que Madrid presente un plan presupuestario bianual, para 2013 y 2014, y apruebe nuevos sacrificios en el ámbito de la reforma laboral y de las pensiones, suba el IVA y consiga controlar el gasto en las comunidades autónomas, entre otras muchas medidas. Hace seis meses, ese año adicional (que el PSOE solicitó en la campaña electoral y que le granjeó duras críticas de Rajoy) hubiera sido como agua de mayo.

Como de costumbre, vale ese adagio tan europeo del "demasiado poco, demasiado tarde": la crisis se complica para España y desde el FMI a la UE, pasando por Berlín, cada vez se ve más posible una intervención europea. A España le queda un mes de órdago. En apenas unos días tiene que presentar un programa creíble para 2013 y 2014 que garantice ese año adicional. Hay que esperar que de las elecciones en Grecia no salga un Gobierno contrario a los acuerdos con la UE para tranquilizar a los mercados. Hace falta también nombrar un nuevo gobernador para el Banco de España y sobre todo algo creíble para garantizar que el Gobierno tiene el dinero disponible para cuando se conozca el examen final a la banca, en los primeros días de julio.
"Allá donde hay peligro también surge la salvación", dice un verso de Hölderlin, tan alemán como el BCE, probablemente la única institución que de veras tiene algo parecido a una posibilidad de salvación para España.
Fuente: EL PAÍS.com

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