Patricia Pérez Zaragoza
Las entidades con dinero público, como
Bankia, CAM o Catalunya Caixa, ofrecen intereses de hasta el 4,5% en
productos de bajo riesgo
El Estado se ha convertido, indirectamente, en el mejor
pagador para los ahorradores. Y no sólo en el segmento de la deuda
pública, sino también en el puro ámbito bancario. Hoy, las
entidades que han recibido dinero del FROB (Fondo de Reestructuración
Ordenada Bancario) son, curiosamente, las que mantienen los mayores
extratipos en los productos de bajo riesgo. Los pagarés y depósitos que comercializan Bankia, CatalunyaCaixa, Banco de Valencia, CAM (absorbida por Sabadell) o Unnim (subastada al BBVA)
destacan entre el maremagnum de productos del sistema bancario global
por sus excepcionales extratipos. Con el precio del dinero en el 1%,
algunas imposiciones a plazo de las entidades mencionadas están
remunerando el ahorro al 4,5%. En pagarés, se localizan tipos de hasta
el 4,25%.
Fuga de depósitos
Uno de
los argumentos que justifican esta estrategia comercial es que todas
ellas han sufrido una fuerte fuga de depósitos en los últimos meses, que
ahora tratan de restablecer. En Banco de Valencia,
la intervención provocó la salida de 1.140 millones de euros en
depósitos en 2011. Novagalicia Banco, por su parte, perdió más de 2.053
millones de euros en pasivo bancario ese mismo año. Respecto a Bankia, algunas fuentes afirman que ha sufrido una fuga de más de 1.000 millones de euros en plazos fijos y cuentas en un solo mes.
Hoy,
con el ánimo de recuperar parte del terreno, recurren al gancho de la
rentabilidad en productos realmente de bajo riesgo y con poca letra
pequeña. CAM mantiene un depósito a 18 meses al 4,5% y pagarés al 4,25%, Banco de Valencia tiene otro a 12 meses al 4%... En
el ámbito de los depósitos, se trata de intereses muy por encima de los
tipos medios del mercado, situados en el 2,53%, según datos del Banco
de España a cierre de abril. Pero no hay que dudar de ellos ni pensar
que son instrumentos con trampa. Los expertos admiten que es
fundamental que el depositante asimile bien que no debe temer por sus
ahorros y que las ofertas comentadas (depósitos a plazo clásicos y
pagarés) no esconden cláusulas abusivas, como sí ocurrió con otros
instrumentos como las preferentes o la deuda subordinada. Respecto a los
pagarés, eso sí, no hay que olvidar que son muy pocos líquidos y que no
están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos.
Juan
Fernando Robles, profesor de banca y finanzas, justifica esta
estrategia comercial en la fuerte necesidad de tener pasivo que
presentan las entidades. Una idea que comparte Pau A.
Monserrat, economista de iahorro.com. A este experto le parece que es
normal que quien tiene un plus de riesgo deba remunerar mejor el ahorro.
«Es la pura lógica del mercado. Cuando la percepción de riesgo se
eleva, los inversores necesitan tipos de intereses más altos. En los
mercados de capitales les cuesta mucho más financiarse», asegura.
Las
cifras de pérdidas de 2011 que arrojaron todos los grupos bancarios que
han recibido dinero público avalan la teoría del ascenso del riesgo y
de la desconfianza de los ahorradores: CAM, por ejemplo, declaró unos números rojos de 2.713 millones de euros, Catalunya Caixa de 1.335 millones y Banco de Valencia,
de 901 millones de euros. En el caso de esta última, los expertos
estiman que registró un volumen de pérdidas muy elevado para un balance
con sólo 23.171 millones de activos. Eso, sin olvidar a BFA-Bankia que,
tras presentar un beneficio de 309 millones de euros correspondiente a
2011, apenas dos meses después rectificó con la publicación de unas
pérdidas de 3.318 millones de euros.
Tipos cuestionados
Con
todo, algunas fuentes del sector financiero admiten que la legitimidad
de que entidades nacionalizadas e intervenidas paguen fuertes extratipos
es muy cuestionable. La práctica choca, por ejemplo, con la propia
normativa del Estado, que en julio del año pasado puso en marcha una ley
en la que imponía mayores aportaciones al Fondo de Garantía de
Depósitos por parte de aquellas entidades que lanzaran depósitos de alta
rentabilidad. Hoy día, todos los grupos bancarios que han
recibido ayudas públicas deben afrontar el pago de esas penalizaciones
por sus excepcionales ofertas en promoción. Como si de un bucle se
tratara, el dinero sale y entra ahora de la misma caja: la del Estado.
Juan
Fernando Robles admite, en cualquier caso, que el ejemplo de las
nacionalizadas pone de manifiesto que la batalla por el pasivo ha vuelto
a reactivarse y que se extiende, incluso, a las grandes entidades.
«Pueden haber abierto la veda las nacionalizadas. Pero hoy prácticamente
todos los bancos están enrolados en la guerra de los pagarés con
extratipo», apunta. En su opinión, hoy todo el sistema financiero es igual de seguro porque no se va a dejar quebrar a ninguna entidad. «Es más barato salvar a Bankia
que dejarla caer», opina. Monserrat también cree que el dinero está
seguro en los bancos españoles, sean cuales sean sus accionistas.
Fuente: finanzas.com
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