Mariano Rajoy y Mario Monti llevan pocos meses al
frente de sus respectivos gobiernos. Ambos se encontraron una economía
en situación límite y, tras presentar varias reformas y ajustes, ven
cómo se ha vuelto a avivar la desconfianza de los mercados sobre estos
países.
¿Cuáles son los parecidos y las desigualdades entre Italia y España? Lo cierto es que las cifras de sus fundamentales marcan ciertas diferencias.
PIB: Por un lado, está el ritmo de crecimiento.
Ambos países llevan trayectorias muy diferentes: mientras que Italia
antes de la crisis, entre 2002 y 2006, marcó un ritmo medio de expansión
del 1%, España superó el 3% (en concreto, alcanzó un 3,3%).
Sin embargo, para este ejercicio, el Fondo Monetario prevé un
retroceso del producto interior bruto (PIB) del 1,7% en España y del
2,2% para Italia. Aunque muy erráticas, ambos países registraron en 2011
tasas positivas: del 0,2% en Italia y del 0,7% en España.
DEUDA PÚBLICA: A priori, una de las principales
diferencias se encuentra en el nivel de deuda pública, un dato clave
debido a que los principales problemas de esta crisis se manifiestan en
el mercado de financiación. El porcentaje de deuda pública sobre el PIB
el 120,3% que registró el año pasado el país que gobierna Mario Monti
está muy lejos del 68,5% del PIB que marcó España.
Pese a ello, la trayectoria de este indicador perjudica a España: la
crisis ha pasado mayor factura al Tesoro hispano. Desde 2007 a 2011, la
deuda de las Administraciones Públicas españolas se ha disparado 32,3
puntos porcentuales, mientras que la transalpina lo hizo casi la mitad,
17 puntos porcentuales.
DÉFICIT PÚBLICO: La clave está en el déficit
público, que en España lleva varios años engordando la necesidad de
financiación. El pasado llegó al 8,5% del PIB, mientras que en Italia
fue solo del 3,9%. "Éste es uno de los factores más negativos por lo que
supone de acumulación continua de deuda", subrayan desde ONEtoONE
Capital Partners.
PARO: Pesa especialmente la tasa de paro española,
que cerró 2011 en el 22,3%, el mayor nivel de la zona euro. Los últimos
datos mensuales disponibles comparables son los de febrero de este año,
cuando el nivel de desempleo en España llegó al 23,6%, muy por encima
del 9,3% de Italia y del 10,8% de la región de la moneda única.
LA PRIMA DE RIESGO: Un informe elaborado para Expansión.com por los expertos del banco de inversión ONEtoONE Capital Partners
detalla que Italia, al igual que España, forma parte del grupo de
países europeos que los mercados designan con el acrónimo de GIIPS
(acrónimo inglés de Grecia, Italia, Portugal y España), es decir,
aquellos países periféricos de Europa del Mediterráneo, con lo que se
excluye Irlanda, que presentan grandes desequilibrios macroeconómicos y
están bajo el permanente escrutinio de los analistas e inversores. De
hecho, tres de ellos han sido ya rescatados.
La capacidad sobre la solvencia y capacidad de devolución de deuda de
cada uno de ellos se mide por la llamada "prima de riesgo" es decir,
por el diferencial o sobrecoste que tienen sus bonos a 10 años respecto
al 'bundt' (bono alemán). "Para hacernos una idea, los diferenciales al
cierre de mercado del jueves 12 eran los siguientes con respecto al
'bundt' (-1,8%, o lo que es lo mismo, 180 puntos de base): Francia; 135;
Italia, 375; España, 410; Irlanda, 500; Portugal, 1059; y Grecia, 2.100
puntos", explican desde ONEtoONE Capital Partners. "La prima de riesgo
que fijan los mercados tiene en cuenta muchos factores, pero los más
importantes son el crecimiento del PIB, el volumen de deuda publica, el
déficit publico y la tasa de desempleo".
Según ONEtoONE Capital Partners, "con las actuales
previsiones del FMI para 2012, España tiene unas perspectivas de
crecimiento algo mejores que Italia y, sobre todo, un volumen de deuda
pública/PIB mucho mejor; sin embargo, la deuda privada es en nuestro
país mucho más elevada (en las empresas, el 135% y en las familias el
porcentaje asciende al 85%)".
Pero hay más matices que no recogen las grandes estadísticas.
ESCENARIO ECONÓMICO Y POLÍTICO: Para José Luis Martínez, estratega de Citi,
"por ejemplo, la economía española presenta más debilidades a corto
plazo ('real estate' entre ellas o el menor peso exportador, el menor
peso manufacturero) pero mayores posibilidades de aumento de crecimiento
potencial si se toman las medidas adecuadas", explica.
Federico Steinberg, profesor de Teoría Económica en la
Universidad Autónoma de Madrid (UAM) e investigador del Real Instituto
Elcano, sostiene que España e Italia son dos países sistémicos
para la Unión Europea por sus necesidades de financiación: "ambos tienen
muchas cosas en común, pero entre ellos también hay diferencias".
"En Italia hay un Gobierno tecnócrata caracterizado por una dinámica
reformista que ha supuesto la contraposición al inmovilismo de
Berlusconi, mientras que en España el Gobierno ha sido nombrado en las
urnas", argumenta este experto. "Las reformas han sido similares en
ambos países en cuanto a recortes de gasto, pero parece que en Italia
han sido más sólidas, a lo que se une que la economía italiana tiene
mayor tamaño, más empresas grandes y multinacionales, menos déficit
público y paro y una tasa de decrecimiento mucho menos acusada que la
España", añade.
De acuerdo con ONEtoONE Capital Partners, la situación es "peor en
Italia que en España porque en este país se han anunciado reformas mucho
más ambiciosas y profundas que en Italia en consolidación
presupuestaria, mercado laboral y el sistema financiero, entre otros, y
además el gobierno actual tiene una legitimación democrática, con
mayoría absoluta del que Italia carece: Monti fue designado por una
imposición de Bruselas y Berlín y Paris y por tanto no tiene soporte
legitimador".
Martínez añade que a este respecto que, "con un gobierno con mayoría
absoluta en España y técnico, dependiendo de los partidos políticos en
Italia, también es favorable para España", advierte Martínez. Eso sí, a
corto plazo "España necesita implementar más medidas de ajuste fiscal y
estructural, con mayor tensión social", añade.
Para Lorenzo Serrano, investigador del Ivie (Instituto
Valenciano de Investigaciones Económicas) y profesor de la Universidad
de Valencia, las similitudes entre ambos países son claras:
"Tienen problemas para cubrir las necesidades de financiación de sus
gobiernos, sufren elevadas primas de riesgo y en ambos casos las
previsiones apuntan a caídas del PIB este año".
Tanto España como Italia están en una posición de debilidad, pero en
función de dónde se ponga el foco, la situación de una economía es mejor
que la otra, añade Juan Francisco Fernández de Guevara,
profesor de Análisis Económico de la Facultad de Economía de la
Universidad de Valencia y también miembro del Ivie.
"Por ejemplo, si se observa el nivel de deuda pública, la situación
española es mejor. Las últimas previsiones de la Comisión Europea
(Interim Forecast, Febrero 2012) sobre el crecimiento en 2012 son
también algo menos negativas para España (-1% España, -1,3% Italia).
Además, Italia tiene que refinanciar un volumen de deuda mayor que
España este año".
Sin embargo, "el requisito que se establece por la Comisión Europea
es fundamentalmente en términos de déficit público, y en eso Italia nos
gana, pues está en mejor situación. La tasa de paro es mayor en España
que en Italia, lo que introduce mayor inercia en el gasto público por
las prestaciones por desempleo y, además, propicia menores ingresos al
Estado", explica Fernández de Guevara.
ORIGEN DE LA CRISIS: Serrano subraya que en ambos
casos hay problemas de productividad, pero son más llamativas las
diferencias. "En España la crisis llega tras una dilatada e intensa
expansión económica con 'boom' inmobiliario. Debido a ello y a nuestro
modelo de mercado de trabajo el aumento del paro ha sido masivo. El
resultado de todo ello: una situación de partida aparentemente saneada
(baja deuda pública/PIB) pero acumulando déficits tremendos desde
entonces", explica. Además, añade: "En Italia el problema fundamental es
su elevado nivel de endeudamiento público desde siempre".
CÓMO SE GESTIONA LA CRISIS: Para Fernández de
Guevara, en ambos países son necesarias "las medidas de reducción del
gasto, especialmente cuando estamos siendo observados con lupa por los
inversores internacionales. Hay que dar sensación de rigor en las
reformas y crear confianza a los mercados. Pero mientras la economía no
crezca, la reducción del déficit sólo se puede realizar con ajustes, por
lo que será más doloroso".
Serrano destaca que mientras en "España se intentaron agresivos
estímulos keynesianos, con poco éxito como se ha comprobado. En Italia
no, en parte por lo ya elevado de su deuda que desaconsejaba 'jugar' con
el déficit público".
¿Y ahora? "Por lo que respecta al ajuste presupuestario vía ingresos,
España está optando, preferentemente, por subir impuestos directos, e
Italia por subir el IVA. Por lo que respecta a las políticas
estructurales, España está avanzado algo más deprisa en la reforma
laboral y va más retrasada en la de los mercados de bienes y servicios.
En Italia sucede al revés", concluye Serrano.
Según Steinberg, parece cierto que la percepción general es que las
reformas llevadas a cabo por el Gobierno de Monti han sido efectivas
para hacer bajar la prima de riesgo, mientras que en España las
negociaciones por parte del Gobierno para que el ajuste impuesto por
Bruselas no sea tan duro han hecho aumentar la incertidumbre.
"El Gobierno, con buen criterio para no ahogar la economía, ha tenido
que negociar a la baja, pero eso ha tenido sus consecuencias, que se
han traducido en el aumento de la incertidumbre respecto a la capacidad
de España para alcanzar la consolidación fiscal y el aumento de la prima
de riesgo". A esto se ha unido "el complejo escenario de la deuda de
las comunidades autónomas".
PARECIDOS RAZONABLES: Más allá de las exiguas perspectivas de crecimiento y el deterioro de las cuentas públicas, Miguel Arregui, analista de Mercados de AFI,
subraya la posición de los bancos de ambos países que han aprovechado
las inyecciones del BCE para comprar bonos de sus respectivos tesoros.
También Arregui destaca que "la capacidad efectiva de desembolso de
los mecanismos de rescate europeos EFSF/ESM (unos 500 mil millones de
euros) podría ser insuficiente como para rescatar a estos dos países en
caso de que fuese necesario" y también hace hincapié en una peculiaridad
fundamental de España respecto a Italia: "El proceso de restructuración
del sector bancario y el problema del endeudamiento de las comunidades
autónomas".
Fernández de Guevara agrega que la gran incógnita son las importantes
incertidumbres en cuanto al saneamiento bancario. "¿Cuál es el volumen
de saneamientos necesarios? ¿Cuánta ayuda externa necesitan los bancos
para sanear sus balances? ¿Necesitarán la ayuda pública? En ese caso,
dada la coyuntura de los mercados financieros, ¿cómo se financiaría?",
se pregunta.
CONCLUSIÓN: Ambas economías comparten escenario,
pero tienen una situación de partida diferente. Italia cuenta con más
nivel de deuda, mientras España debe hacer un ajuste de déficit mayor.
La clave en ambos casos la tienen los bancos.
Fuente: Expansión.com
Fuente: Expansión.com
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