Hace 1 h
Carlos Saura, de 80 años, sigue
siendo un anarquista del cine. Arduo defensor del cine de autor, es un
artista veleta que tanto le dio jugar con el neorrealismo, la comedia,
el documental o, en sus últimos tiempos, con el género musical.
Pero cuando BBC Mundo interrogó a Saura sobre el enfermo en una breve visita a Londres, su respuesta fue "en realidad el cine español ha estado demasiado protegido".
¿Cómo financió su primera película?
Fue a través de un productor, Miguel Guzmán, que quería hacer una película e hicimos Los Golfos. La hicimos en la calle, con la cámara en la mano. Para la España del 59 aquello era muy novedoso, nunca se había hecho una cosa así. Fue seleccionada en el 60 por el festival de Cannes y tuvo cierta repercusión y eso me facilitó el seguir haciendo películas.
"Es el momento de hacer películas, buenas películas. Se ha hecho mucha mala película."
Carlos Saura, director de cine
Tiene más oportunidades y también menos. Ahora con las cámaras digitales cualquier persona, con un poco de cabeza y talento puede hacer una pequeña película. Menos también porque, aunque en mi época también era difícil, la dificultad hoy es que lo que hagas lo vea la gente. Hacer una película hoy no es complicado, pero es más difícil encontrar una distribución o a una televisión que le interese.
Maltrecho, descalabro, muerte, recorte salvaje... Son algunas de las palabras con las que la prensa describe la situación del cine español actual. ¿Cuál es su descripción?
No lo sé, no soy productor, pero no veo yo que
sea más complicada la situación ahora que la que teníamos nosotros
cuando empezamos a hacer cine en los años 50, cuando era imposible
entrar en el mundo del cine. Antes había sindicatos y tú no podías
dirigir una película tan solo con un productor. Tenías que hacer de
ayudante de dirección en al menos cinco películas con directores
conocidos, pasando un proceso.
¿Qué se puede hacer entonces?
El cine personal, lo que he hecho toda mi vida, que sí tiene un público. Yo tengo un público y así he podido seguir haciendo películas.
Comentaba que España está deprimida, asustada. ¿Qué puede aportar el cine a este contexto de crisis?
Es el momento de hacer películas, buenas películas. Se ha hecho mucha mala película. Parte de nuestro problema es que se han hecho muchas malas películas, aunque también algunas buenas. Ha habido un nivel bastante bajo que no ha conseguido atrapar al público. Va a haber una limpieza feroz, terrible, dramática en todo. Lo que no sé es si van a quedar los mejores o los peores. Creo que el cine español ha estado demasiado protegido.
No somos nosotros lo únicos que estamos en crisis. Ahí está el cine italiano, que controlaba el cine mundial desde el punto de vista del prestigio y está peor que el nuestro. El cine alemán está por ahí, el cine francés se va salvando y el inglés se salva gracias a Estados Unidos.
"Va a haber una limpia feroz, terrible, dramática en todo. Lo que no se es si van a quedar los mejores o los peores."
El rey, los desaparecidos del franquismo.. La crisis parece haber exaltado un debate latente, ¿tendrá su reflejo en el cine?
Qué duda cabe, seguro que sí. Hay un creciente interés sobre la guerra española. Parecía olvidado, toda una generación parecía no querer saber nada de la guerra. Hay un creciente interés precisamente por la Repúbica española, que fue una época fantástica. Fue un tiempo de crecimiento intelectual de un talento enorme, de poetas, de pintores, de escritores… No se sabe cómo va a ser el futuro, pero España tiende hacia una república.
¿Y ese pensamiento más progresista no choca con el hecho de que la derecha tenga hoy mayoría absoluta en España?
Es muy peligroso porque España tiene paciencia hasta un punto, pero puede explotar, que es lo que me da miedo. Una guerra civil, parecida a la que hubo en el 36, es una posibilidad lejana pero hay que tener cuidado con eso, porque la gente se puede cansar.
Países como Argentina se han mostrado
preocupados sobre el impacto que los recortes en España pueda tener en
sus cooproducciones.
Por último, qué le aconsejaría un
cineasta de la llamada "generación perdida", con nula posibilidad de
conseguir subvenciones o créditos privados.
Pues le diría que se dedicase a otra cosa… Tal y como lo presentas. Si no tienes nada, ¿cómo lo vas a hacer? Depende de qué tipo de recursos. Necesitas un mínimo, una cámara de vídeo, un sistema para procesar eso, unos amigos actores que sean muy buenos y ya está, haces una película.
De joven yo soñaba con cámaras con las que no tuvieras que pasar por todo el proceso de grabar sonido a parte, procesar la cinta –lo que costaba una fortuna- hacer copias y montar eso.
Hoy puedes grabar tú mismo sonidos en la calle, utilizar Final Cut. Te puede costar ocho meses hacer una película, pero puedes hacerlo. Antes no lo podías hacer.
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