Carlos Ferreyra | Opinión
2011-09-11 | Hora de creación: 23:43:43|
2011-09-11 | Hora de creación: 23:43:43|
Cubiciones, o recomendaciones como prefieren calificarlas, para que los ciudadanos estadunidenses se abstengan de visitar determinadas ciudades mexicanas, por el riesgo que significan para su seguridad personal.
Y digo curiosas porque de acuerdo con un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), citado por el escritor Héctor Aguilar Camín, resulta que el índice de asesinatos en las ciudades de ese país del norte, es mucho más alto que los registros nacionales, pese a los 50 mil muertos contabilizados por la violencia desatada por la delincuencia organizada.
En un estudio publicado por la organización, encontramos que los muertos en forma violenta en México, a partir del gobierno de Lázaro Cárdenas, han tenido la siguiente evolución: 70 por cada cien mil habitantes, mismos que bajaron a 45 durante el sexenio de Manuel Ávila Camacho y subieron a 50 durante la gestión del presidente Miguel Alemán Valdez.
En el emblemático 1968 el registro fue de sólo 10 asesinatos por cada cien mil habitantes, lo que se duplicó en 1980. El año que menos víctimas violentas hubo, fue 2007 con ocho muertos para subir en 2010 a 20 asesinatos por cada cien mil habitantes.
Este último año, el Registro de Derechos Humanos de Estados Unidos, publicó datos que resultan más que alarmantes. En 2008, de acuerdo con el documento, ocurrieron 4 millones 900 mil crímenes violentos en las calles de las principales ciudades norteamericanas. Desglosados, 16 millones 300 mil fueron delitos contra la propiedad y 137 mil personas fueron víctimas de robos. El siguiente año, 2009, el Departamento de Justicia de Estados Unidos situó la tasa de criminalidad en 19.3 delitos violentos por cada cien mil habitantes. Se refiere a personas de 12 años de edad o mayores.
Sin considerar faltas menores como las infracciones vehiculares, en 2008 en Estados Unidos fueron arrestadas catorce millones de personas y, por ejemplo, el siguiente año en Filadelfia hubo 35 asesinatos por violencia familiar, mientras que en Nueva York se documentaron 461 muertes violentas lo que subió la estadística en ese lugar a mil 151 casos por cada cien mil habitantes.
San Antonio, en Texas, fue considerada ese año la ciudad más peligrosa entre las 25 más grandes del país, con dos mil 538 crímenes por cada cien mil habitantes, en tanto que los poblados con diez mil moradores o menos, aumentaron 5.5 por ciento y los 15 mil homicidios registrados en esas zonas, en mayoría sucedieron en los barrios marginales.
Datos aportados por el periodista Dante Limón, precisan que Estados Unidos es el país con mayor número de armas de propiedad privada en el mundo, “de acuerdo con la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), y la de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), los ciudadanos de esa nación, de una población total de 309 millones de personas, poseían 250 millones de armas en 2008, lo que significa que muchos de ellas tenían en su posesión más de un arma”.
Señala que los estadunidense adquieren anualmente alrededor de siete mil millones de cartuchos. “Sin embargo, en 2008 la cifra ascendió hasta cerca de nueve mil millones” de proyectiles en manos privadas. Está permitido a los pasajeros de avión abordar con armas descargadas, después de haberlas declarado a las autoridades portuarias.
Y unos cuantos datos más, también a cargo de Dante Limón: “Aproximadamente 30 mil personas mueren cada año en Estados Unidos en incidentes relacionados con armas de fuego. “Un informe del FBI señala que 14 mil 180 personas murieron asesinadas en 2008. En 66.9 por ciento de los homicidios se utilizaron armas de fuego, mientras que en 43.5 por ciento de robos y 21.4 por ciento de agresiones violentas, los autores portaban algún tipo de pistola”.
Pero los peligrosos somos nosotros…
carlos_ferreyra_carrasco@hotmail.com
Fuente: LA CRÓNICA DE HOY
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