Tribunales
La sentencia afirma que los acusados no tuvieron "una participación activa en los incidentes, con actos concretos de daños" e incluso trataron de calmar los ánimos.
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| Estado en el que quedaron las puertas tras los disturbios, en febrero de 2002 / D. S. |
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Las 23 personas que fueron juzgadas por asaltar el Rectorado de la Universidad de Sevilla y romper unas puertas del siglo XVIII han sido absueltas porque no se ha demostrado el delito concreto cometido por cada una y no hubo "en puridad" una alteración del orden sino "una situación caótica".
La sentencia del juzgado penal 8 dice que algunos de los acusados, si bien participaron en una concentración inicial contra la Ley de Ordenación Universitaria (LOU), el 8 de febrero de 2002, no tuvieron "una participación activa en los incidentes, con actos concretos de daños o agresión" e incluso trataron de calmar los ánimos.
La sentencia recuerda que los procesados solo fueron identificados ante la Policía por los vigilantes de seguridad a los que presuntamente agredieron, pero durante el juicio se demostró que hubo "algo más que meras deficiencias en la identificación".
Así, la Policía mostró a los testigos unas imágenes sacadas de las televisiones o de fotos de prensa en las que todos los acusados aparecían juntos, "lo que sugiere que todos ellos estaban vinculados necesariamente con los hechos, provocando una reducción del número de los sospechosos", según la juez.
Además las imágenes no fueron reproducidas en el juicio y los testigos no pudieron recordar durante la vista a los acusados, debido al transcurso de nueve años desde los incidentes y a que los procesados, entonces universitarios, podían haber experimentado "cambios físicos importantes".
Los acusados se han visto libres así de las condenas que pidió el fiscal para ellos, consistentes en un año de cárcel, que rebajó a cuatro meses durante el juicio, multas de 840 euros y el pago a la Universidad de los 37.494 euros que costó restaurar las puertas históricas y el mobiliario.
La sentencia constata que un grupo de 40 o 50 personas, que pretendían entregar al rector de la Universidad un comunicado contra la LOU, se enfrentaron a los vigilantes que intentaron cortarles el paso en el Paraninfo, situado en la Fábrica de Tabacos de la calle San Fernando, tres de los cuales resultaron lesionados.
El fallo recoge los "múltiples desperfectos" causados en la Galería de Retratos y la Galería de Vicerrectores y los "destrozos" sufridos en las puertas del Paraninfo por el avance de personas que portaban palanquetas, barras y extintores y que actuaban de manera "amenazante y en medio de un gran griterío".
Además de la identificación defectuosa, la juez rechaza la existencia de un delito de desórdenes públicos porque no se ha demostrado que los acusados "estuvieran concertados para presentarse en la Junta de Gobierno de la Universidad o suspender la misma", pues de hecho se desconoce si dicho encuentro llegó a interrumpirse.
Tampoco se demostró ninguna intervención particular de cada uno para "intensificar o asegurar la finalidad ilícita" ni que, con su actuación, "ayudaran a romper las puertas o acometer físicamente a los vigilantes que trataron de impedirles el paso".
Incluso algunos vigilantes declararon haber utilizado extintores, lo que demuestra que "ciertamente se produjo una situación caótica, si bien no puede afirmarse, pese a la existencia de daños y lesiones, que en puridad se hubiera producido una alteración del orden público" teniendo en cuenta "el concepto más amplio de paz pública", dice la sentencia.
Fuente: diariodesevilla.es

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