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jueves, 11 de agosto de 2011

El Sol registra este mes de agosto su mayor actividad de los últimos años

ASTRONOMÍA | El ciclo actual alcanzará su máxima intensidad en 2012 o 2013

Vídeo: SINC | Foto: NASA
  • Las tormentas solares son grandes explosiones en la superficie del Sol
  • En los últimos días se han detectado tres erupciones solares
  • La del 9 de agosto fue la de mayor intensidad de los últimos años (X6.9)
  • Pueden afectar a los sistemas de comunicación y de suministro eléctrico
  • De momento, no se han registrado incidentes
El Sol está registrando durante este mes de agosto una gran actividad. Durante las últimas dos semanas, se han detectado grandes explosiones en el astro rey, un fenómeno conocido como tormentas solares y que es observado con gran interés por los científicos, ya que puede afectar a los sistemas de telecomunicaciones y al suministro eléctrico en la Tierra. Estas potentes llamaradas están relacionadas con la cantidad de energía que emite nuestra estrella y su campo magnético.
Los científicos creen que el ciclo solar actual alcanzará su máxima actividad en 2012 y 2013
El pasado martes, 9 de agosto, la NASA captó la mayor tormenta solar de los últimos años. Se trata de la tercera erupción que se detecta en las dos últimas semanas. A principios de mes, los científicos de EEUU ya advirtieron de que la intensa actividad solar en agosto podría producir interferencias en las redes de comunicación terrestres y en los satélites. De momento, no se han registrado incidentes.

La llamarada del pasado martes tuvo una intensidad X6.9. Los científicos clasifican las tormentas solares de menor a mayor intensidad, utilizando las letras B, C, M y X. Cada una de estas categorías va acompañada de una escala numérica (del 1 al 9). Las catalogadas como X son, por tanto, las más fuertes. Las de intensidad B o C no son capaces de producir consecuencias en la Tierra mientras que las de categoría M sí pueden afectar a los astronautas y a nuestros sistemas de comunicación.

El sistema de clasificación es similar al de la escala de Richter que se usa con los terremotos. La categoría X es diez veces mayor que M, y cien veces superior a C. Según destaca la NASA, la llamarada más intensa captada hasta ahora ocurrió en 2003, durante el último periodo de máxima actividad solar registrado. Fue capaz de inutilizar los instrumentos que se utilizan para medir la actividad solar. Aunque los equipos dejaron de funcionar cuando la tormenta alcanzó una intensidad de X17, los científicos creen que pudo llegar a X45.

Ciclo de actividad solar


El Sol alterna periodos de relativa tranquilidad con otros de gran actividad. Para estudiarlos, los científicos han establecido lo que denominan ciclo de actividad solar. Los máximos solares se registran con una periodicidad aproximada de 11 años. Según calculan los astrónomos, será en 2012 y 2013 cuando el actual ciclo alcance su máxima intensidad.

La tormenta detectada el 9 de agosto es tres veces más grande que la del pasado mes de febrero (intensidad X2.2), considerada hasta ahora la más potente del actual ciclo solar. En aquella ocasión, la llamarada no apuntaba directamente hacia la Tierra, por lo que tampoco se registraron incidentes.

Los investigadores creen que el Sol produce una cantidad de energía más o menos constante, aunque la energía que escapa hacia el resto del Sistema Solar varía. El Sol se comporta como si fuera un gigantesco imán y los científicos creen que su campo magnético es el que controlaría la energía que escapa de su superficie.

Efectos en la Tierra


Aunque no es frecuente que las llamaradas solares lleguen a afectar a los sistemas terrestres, sí se han producido varios episodios en el pasado. En 1989 seis millones de usuarios se quedaron durante varias horas sin suministro eléctrico en Quebec (Canadá) debido a la caída del sistema provocado por una tormenta solar.

El episodio más grave registrado ocurrió en 1859, en una época en la que los sistemas de comunicaciones eran muy básicos y prácticamente se reducían al telégrafo. Las oficinas de todo el mundo resultaron afectadas.

De cara al año próximo, y sobre todo a 2013, gobiernos y organismos científicos intentan evaluar el alcance y el coste económico que podría suponer en la actualidad una gran tormenta solar que afecte a la Tierra y minimizar sus efectos. La NOAA (National Ocean and Atmospheric Administration) de EEUU destaca en su web un estudio realizado en 2008 por el Consejo de Investigación Nacional de EEUU (National Research Council), que estimaba que los daños provocados por una tormenta SOLAR como la de 1859 podrían oscilar entre uno y dos billones de dólares en todo el mundo.

Aurora observada en Maryland (EEUU) tras la tormenta solar de 2003. | NASA.
Aurora observada en Maryland (EEUU) tras la tormenta solar de 2003. | NASA.

Además de producir interferencias en los sistemas de comunicación, los científicos creen que las tormentas solares son capaces de alterar el campo magnético y el clima terrestre. Además, pueden poner en peligro a los astronautas. A pesar del riesgo, las tormentas solares provocan también uno de los fenómenos naturales más bellos que se pueden observar en la Tierra. Las auroras boreales que se producen durante los días de mayor actividad solar son más frecuentes y luminosas.
Fuente: EL MUNDO.es

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